Me preguntan porqué me gustas tanto porqué dejé arrastrar la vela de mi indómito barco hacia tu duro peñasco
No saben que tienes sembrado en la espalda un bosquecillo de sándalos y que la lengua tienes de ámbar y que el oscuro caracol de tu vientre siempre llama y que bebo de tu fuente y que tu viento está en mis ramas
No saben que soy celosa guardiana de tu cuerpo de obsidiana No saben. |