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General: Reconozco la pobre actuación del presidente Bush.(Yayabo)
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De: matilda (Mensaje original) |
Enviado: 20/11/2007 13:15 |
Colonización ¿La ocupación estadounidense mata en Irak 10 mil personas al mes, o más todavía? por Michael Schwartz * La prensa atlantista nos anuncia que 3 000 soldados estadounidenses han muerto en Irak, nos habla de las numerosas víctimas de los atentados que caracterizan el enfrentamiento interconfesional en ese país, pero guarda el mayor silencio sobre la matanza cotidiana de civiles, víctimas de las patrullas estadounidenses y de las operaciones de búsqueda de sospechosos que realizan los ocupantes. El profesor Michael Schwartz calcula que la cifra se eleva a más de 10 000 víctimas durante los tres primeros años de ocupación. Cifra que va en aumento desde el incremento de las operaciones que ordenara el presidente Bush. |  |  19 de noviembre de 2007

Un estudio científico realizado con las técnicas estadísticas más recientes y sofisticadas apareció publicado el 12 de octubre de 2006 en The Lancet, (la muy prestigiosa publicación médica británica) [1]. La conclusión del estudio era que –en el momento de su publicación, el año pasado– 600 000 iraquíes habían sufrido una muerte violenta directamente atribuible a las operaciones militares en Irak, lo cual equivale a un promedio de 15 000 muertes al mes. Lo peor era, sin embargo, que el índice de mortalidad estaba entonces en franco aumento y que durante la primera mitad del año 2006 el promedio mensual subió a 30 000 muertos, cifra que probablemente ha aumentado más aún desde entonces dados los violentos combates registrados desde que comenzó el actual incremento de la presencia militar estadounidense en Irak. Los gobiernos de Estados Unidos y del Reino Unido rechazaron rápidamente los resultados del estudio refiriéndose a «errores metodológicos de la investigación», a pesar de que los investigadores habían recurrido a los métodos habituales de investigación, de uso corriente para medir el índice de mortalidad en las zonas de conflicto o de catástrofe. (Los investigadores visitaron una serie de viviendas escogidas al azar y preguntaron a sus habitantes si algún miembro de la familia había muerto en los últimos años, anotaron los detalles y verificaron los certificados de defunción, en la medida de lo posible). Los dos gobiernos que dieron lugar a la guerra no especificaron ninguna razón concreta que justificase su rechazo de los resultados de esta investigación y guardaron silencio sobre el hecho que ellos mismos habían ordenado la realización de estudios similares (a menudo realizados por los mismos investigadores) en otras zonas de conflicto, incluyendo la región de Darfur y Kosovo. Las razones que impedían a estos gobiernos aceptar el estudio resultaban, sin embargo, perfectamente claras: los resultados eran simplemente tan devastadores que no podían aceptarlos. (El gobierno británico incluso reconoció más tarde que la metodología utilizada era «un método confiable y ya probado para medir la mortalidad en zonas de conflicto», sin por ello reconocer públicamente la validez del estudio). Investigadores de sólida reputación confirmaron la validez del estudio publicado en The Lancet, prácticamente sin críticas adversas. Juan Cole, uno de los principales expertos estadounidenses en cuestiones del Medio Oriente, resumió la conclusión del estudio de forma abrupta, pero correctamente: «La desdichada aventura estadounidense en Irak ha matado [en poco más de tres años] el doble de la cantidad de personas asesinadas por Saddam en 25 años». A pesar de este consenso de los expertos, los desmentidos oficiales han tenido cierto impacto en la opinión pública, y los pocos artículos de prensa que mencionan el estudio de The Lancet acompañan sistemáticamente dichas menciones de declaraciones oficiales que lo desacreditan. Por ejemplo, en el sitio web de la BBC el estudio de The Lancet se mencionaba bajo el siguiente titular «Fuerte aumento del número de muertos en Irak» [2] pero el resto del artículo citaba ampliamente la declaración del presidente Bush que rechazaba el estudio afirmando que «la metodología utilizada está desacreditada por la mayoría de los científicos» y que «la cifra de 600 000 que ellos mencionan simplemente no es creíble». Como consecuencia de ese tratamiento mediático de la información, la mayoría de los estadounidenses creen probablemente que es correcta la cifra que presentó el propio Bush en diciembre de 2005, o sea alrededor de 30 000 víctimas civiles (menos del 10% de la cantidad real). Tratar de evaluar el número de víctimas de la ocupación de Irak Estas estadísticas, de por sí chocantes, lo son más aún cuando se observa que la mayor parte de las alrededor de 600 000 víctimas de la guerra en Irak han muerto a manos del ejército estadounidense. Este número de muertos es extremadamente superior a la cantidad de personas que han encontrado la muerte en atentados con coches-bomba o por causa de la violencia étnica o de la criminalidad. La suma de todas esas víctimas está en efecto muy por debajo de la cantidad de víctimas de la violencia militar que genera el ejército de Estados Unidos. Los investigadores del estudio de The Lancet interrogaron a las personas que participaron en el muestreo para saber cómo habían muerto los miembros de sus familias y quién había sido el responsable de dichas muertes. Las familias no tuvieron la más mínima dificultad para responder sobre las causas de las muertes. Más de la mitad (56%) de los interrogados refirieron muertes por armas de fuegos, el 13% mencionaron atentados con coches-bomba, otro 13% hablaron de los bombardeos aéreos, el 14% disparos de artillería y otras explosiones… solamente un 4% de los interrogados respondió que no sabía cómo habían muerto los miembros de su familia. Las familias interrogadas eran menos precisas cuando se trataba de identificar a los responsables de la muerte. Si la mayoría fue capaz de separar las responsabilidades –las víctimas de un bombardeo aéreo se atribuían a los ocupantes mientras que los atentados con coches-bomba eran considerados obra de la insurrección–, los muertos de bala o por disparos de artillería eran mas difíciles de atribuir a una de las partes ya que la mayoría se producen durante intercambios de disparos o en circunstancias en las que no había testigos. En un gran número de casos, las familias fueron por consiguiente incapaces de precisar quién era responsable de esas muertes. Los investigadores registraban únicamente los testimonios de la gente que estaba segura del origen de la muerte, dejando vacío el espacio «responsabilidad» si «la gente de la familia expresa dudas sobre el origen de las circunstancias que causaron la muerte». Para nosotros, que leemos diariamente la prensa de Estados Unidos, los resultados son sorprendentes. En la categoría de los muertos cuyas familias eran capaces de identificar al culpable resultó que el 56% habían sido muertos por los soldados estadounidenses (o por sus aliados de la coalición). Basándonos en esas cifras, podemos deducir sin mucho margen de dudas que las tropas de la coalición habían matado por lo menos a 180 000 iraquíes a mediados de 2006. Por otro lado, tenemos todas las razones del mundo para creer que Estados Unidos es responsable de una parte proporcional (quizás más) de las muertes no atribuidas. Eso significa que –para la fecha del estudio, o sea mediados de 2006– Estados Unidos y sus aliados quizás habían matado más de 330 000 iraquíes. Los demás muertos fueron víctimas de la insurrección, de los criminales comunes y de las fuerzas del nuevo gobierno iraquí. Y no vacilamos en insistir una vez más en una cifra que contradice la opinión generalmente admitida: los atentados con coches-bomba, la causa de muerte más fácilmente identificable por parte de las familias interrogadas, han provocado sólo el 13% de las víctimas, o sea unos 80 000 muertos, [lo que representa] 2 000 muertos al mes. Esa horrible cifra está muy por debajo del número de víctimas de los militares estadounidenses. Representa menos de la mitad del número oficial de víctimas de las acciones militares, y ni siquiera la cuarta parte del número probable. Incluso si conservamos la cifra oficial y confirmada de 180 000 iraquíes muertos por causa de las operaciones militares de las tropas de ocupación estadounidenses y aliadas desde el principio de la ocupación, llegamos a una media de más de 5 000 muertos al mes. Y no podemos olvidar que el índice de muertes violentas en 2006 fue el doble del índice promedio, lo cual significa que el promedio de muertes provocadas por las fuerzas estadounidenses en 2006 era de unos 10 000 muertos al mes –o sea cerca de 300 iraquíes [muertos] al día, incluyendo los domingos. Con el recrudecimiento de las operaciones militares en 2007, es muy probable que esa cifra sea mucho más elevada hoy en día. ¿Por qué no sabemos nada de todo eso? A la mayoría de los estadounidenses estas cifras les parecen altamente improbables. Si el ejército de Estados Unidos matara 300 iraquíes al día eso sería una noticia de primera plana, ¿no les parece? Sin embargo, la prensa –ni la prensa plana ni la electrónica– no nos ha dicho nunca que los soldados estadounidenses estén matando tanta gente. Nos hablan mucho de los atentados con coches-bomba y de los escuadrones de la muerte. Pero nos hablan mucho menos de las víctimas de los soldados estadounidenses, sólo de vez en cuando, cuando se trata de un «terrorista» importante o cuando la atrocidad es demasiado visible. ¿Cómo se las arregla Estados Unidos para cometer una matanza tan grande y por qué la prensa no se interesa en ella? La respuesta está en otra increíble estadística, oficialmente publicada por el Pentágono y confirmada por la muy respetable Brookings Institution [3]: durante los 4 últimos años el ejército terrestre de Estados Unidos ha realizado un promedio de más de 1 000 patrullas diarias en zonas hostiles, con la misión de capturar o matar insurgentes o «terroristas». (Después de febrero de 2007 esa cantidad pasó a cerca de 5 000 patrullas diarias, si incluimos las tropas iraquíes que participan como refuerzos en las operaciones militares estadounidenses.) La consecuencia de esos miles de patrullas diarias son miles de muertes de iraquíes ya que dichas patrullas no son simples paseos por las calles, contrariamente a lo que pudiésemos pensar. En su importante libro intitulado In The Belly Of The Green Bird [4], el periodista investigador Nir Rosen describe estas patrullas como «enteramente impregnadas de una brutal energía y de una violenta tensión que raramente aparecen descritas por los periodistas “incrustados” de la prensa “mainstream” en Estados Unidos». Esa brutalidad resulta fácilmente comprensible si se tienen en cuenta los objetivos de dichas patrullas. Soldados estadounidenses son enviados a comunidades hostiles en las que casi toda la población es favorable a los insurrectos. Los soldados llegan a menudo con una lista de sospechosos y con las direcciones de estos. Su misión es interrogar, arrestar o matar a los sospechosos; registrar sus casas en busca de pruebas, principalmente de armas y municiones, pero también en busca de literatura, de equipos de video y de otros elementos que la resistencia utiliza en sus actividades políticas y militares. Cuando las patrullas no disponen de una lista registran calles enteras en busca de personas que se comporten de forma sospechosa o de indicios de actividad terrorista. En ese contexto, cualquier hombre en edad de portar armas no sólo es considerado como sospechoso sino como un adversario potencialmente peligroso. A los soldados se les dice constantemente que no se arriesguen. Por ejemplo: tocar a la puerta de una casa es a menudo peligroso porque puede ser que le disparen a través de la puerta. Las órdenes son, por consiguiente, utilizar el factor sorpresa cuando haya un riesgo de peligro –derribar la puerta o volarla en pedazos, disparar sobre todo aquel que parezca sospechoso, lanzar granadas dentro de las casas o en las habitaciones donde pueda presentarse algún tipo de resistencia… y si realmente enfrentan una resistencia tangible, los soldados pueden recurrir al apoyo de la artillería o de la aviación para destruir la casa en vez de tratar de penetrar en ella. (...) Si no encuentran resistencia, las patrullas pueden detener unos 30 sospechosos o registrar varias decenas de casas en un solo día. Ello quiere decir que nuestras 1 000 patrullas diarias pueden invadir más de 30 000 casas al día. Pero si explota una mina al paso de su Humvee o si la patrulla se encuentra bajo el fuego de un francotirador, su misión cambia. El objetivo es entonces encontrar, capturar o matar al responsable del ataque. Los oficiales en operaciones piensan, además, que los atentados con explosivos al paso de las patrullas son obra frecuentemente de insurgentes que tratan de desviar a la patrulla de su objetivo inicial, para impedir el registro generalmente brutal de las casas, la violación de la intimidad de las mujeres de la casa y la humillación de sus habitantes. Los intercambios de disparos que generalmente tienen lugar después de un ataque contra una patrulla implican siempre a las casas de los alrededores, ya que los insurgentes se esconden en ellas para escapar al contraataque estadounidense. Como consecuencia, los soldados estadounidenses tienen por costumbre disparar sistemáticamente sobre las casas en las que sospechan que puede haber insurgentes, a riesgo de provocar víctimas inocentes entre los habitantes. Las reglas de combate ejército estadounidenses insisten en la importancia de hacer todo lo posible por evitar poner en riesgo a los civiles, y hay numerosos ejemplos en los que los soldados han respondido con mesura para evitar víctimas civiles. Pero los testimonios de oficiales y soldados demuestran claramente que, en el ardor de la acción, la prioridad es capturar o matar al insurgente, no la seguridad de los civiles. Todo esto parece lo suficientemente controlado como para no generar la cantidad de muertos que se menciona en el estudio de The Lancet. Pero la gran cantidad de patrullas –1 000 al día– y, por consiguiente, la importante cantidad de enfrentamientos en las casas, las respuestas a los ataques de francotiradores o a las explosiones de minas, los intercambios de disparos que siguen a estas acciones… todo junto acaba dando como resultado una verdadera masacre cotidiana. (...) [Ante las comisiones investigadoras sobre la masacre de Haditha, donde un grupo de soldados estadounidenses masacró a 24 miembros de una familia en una casa como represalia por un atentado en el que murió un militar], el mayor general Richard Huck, oficial al mando de la unidad de marines en Haditha [, actualmente encargado de la planificación de las operaciones en el Pentágono], subrayó de nuevo la claridad de esas reglas de combate al explicar por qué no le había parecido necesario, en aquel entonces, ordenar la realización de una investigación sobre la muerte de aquellas víctimas civiles: «Aquellas muertes tuvieron lugar durante una operación de combate y es frecuente que se produzcan víctimas civiles en ese tipo de enfrentamiento. En mi mente, lo que vi fue que los insurgentes habían disparado sobre mis soldados y que los soldados de Kilo Company habían contestado. En esas circunstancias, la muerte de 15 civiles no implicados no me parecía lo suficientemente inhabitual como para justificar una investigación». Para el general Huck, al igual que para los demás oficiales al mando en Irak, a partir del momento en que hay «fuego enemigo» –o simplemente la amenaza de disparos–, las acciones cometidas por los marines en aquella casa de Haditha no sólo eran legítimas (a partir del momento en que aparecen mencionadas en el informe de intervención) sino que eran además simplemente ejemplares. Los soldados respondieron de forma apropiada en una situación de combate, y en tales circunstancias la muerte de «civiles no implicados» no resulta «inhabitual». Partiendo de esa base, recordemos que los soldados de las fuerzas terrestres realizan un poco más de 1 000 patrullas diarias –cifra que subió a 5 000 patrullas si incluimos las que desarrollan de forma conjunta con las tropas iraquíes. Según las cifras publicadas por el Pentágono –y confirmadas por la Brookings Institution– esas patrullas se traducen en 3 000 intercambios de disparos al mes, o sea un centenar al día, nada más que en el caso de los soldados estadounidenses. Esos combates no siempre causan la muerte de 24 civiles inocentes de una vez, pero las reglas de combate que aplican nuestros soldados –lanzar granadas de mano dentro de las casas donde se sospecha que hay insurgentes, utilizar el máximo de volumen de fuego contra los francotiradores, utilizar la artillería y la aviación contra cualquier foco de resistencia– garantizan una corriente continua de muertos civiles. Resulta importante analizar cómo relata esos hechos la prensa de Estados Unidos, cuando se toma el trabajo de mencionarlos. Veamos, por ejemplo, un despacho de la Associated Press sobre el patrullaje en la provincia de Meyssan, bastion del Ejército del Mahdi (junio de 2007). «Más lejos, al sur, las autoridades iraquíes han indicado que más de 36 personas resultaron muertas en violentos combates nocturnos, durante una operación de registro casa por casa realizada por soldados británicos e iraquíes en la ciudad de Amarah, bastión de la milicia chiíta Ejército del Mahdi» [5]. Esa información es parte de un despacho que relata varios combates en todo Irak, bajo el título «Las fuerzas estadounidenses e iraquíes acentúan la presión sobre los insurgentes». Ninguno de los combates presentados se describe más que como parte de la rutina. Aquel día se produjeron 100 combates, todos con su cuota de víctimas. ¿Cuántas? Si partimos de las cifras estimadas en el artículo de The Lancet, los incidentes de Amarah representan alrededor de una décima parte de todos los iraquíes que resultaron muertos aquel día a manos de los estadounidenses. En correspondencia con el resto del mes de junio, el total de iraquíes muertos se acerca probablemente a los 10 000. Durante la comisión investigadora sobre Haditha, uno de los investigadores planteó la cuestión de la justificación de un índice tan elevado de víctimas, esencialmente civiles, en la persecución y arresto de los insurgentes en Irak. El teniente Max D. Frank, que fue el primer oficial en investigar sobre los muertos de Haditha, declaró entonces que aquellos muertos eran «un resultado desdichado e involuntario del hecho que los habitantes locales permiten que los combatientes insurgentes utilicen sus casas como base de ataques contra patrullas estadounidenses». En ese mismo sentido, el primer teniente Adam P. Mathes, responsable de la unidad implicada en la masacre, rechazó con vehemencia la idea de que el ejército pudiera excusarse ante la población por las exacciones cometidas. Por el contrario, Mathes insistió en que el ejército debería más bien hacerle saber a la población que el incidente de Haditha (la masacre de mujeres y niños) era representativo «de las cosas desagradables que les van a suceder si ustedes permiten que los terroristas utilicen su casa para atacar a nuestros soldados». En mi ejemplar del Diccionario Merriam Webster, la definición de la palabra «terrorismo» es la siguiente: «actos de violencia o de destrucción (atentados con bomba) cometidos por grupos con el objetivo de intimidar a la población. ... » Lo sucedido aquella noche en Haditha fue precisamente un acto de ese tipo de violencia. Y no se trataba de un acto aislado. Hubo más de 100 ese mismo día. Y fueron cometidos por gente como el teniente Mathes, para intimidar a la población de Haditha y de otras ciudades de Irak, para que pongan fin a su apoyo a la insurrección. |
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De: matilda |
Enviado: 21/11/2007 11:59 |
Abu Omar al-Baghdadi y el Estado islámico iraquí Como la coalición ocupante anglosajona sigue empantanándose en Irak, no queda más remedio que buscarle un sustituto a Al Zarkaui. El 15 de octubre de 2006, numerosos canales televisivos transmiten entonces un video que anuncia la creación de «Al Qaeda en Irak». En dicha grabación, un individuo enmascarado se presenta como Abu Omar al-Uraischi al-Husaini al-Baghdadi, «Comendador de los Creyentes» y dirigente del «Estado Islámico Iraquí», recientemente instaurado por Al Qaeda con la bendición del mismísimo Osama Ben Laden. Al-Baghdadi llama a todos los yihadistas a seguir su ejemplo en la cacería de impíos, de cruzados y de judíos [11]. Esta iniciativa coincide con la reorganización administrativa de Irak y con su federalización, impuesta por el ocupante. El «Estado Islámico Iraquí» se identifica con la zona donde predominan los sunnitas y el vocero de la asociación de sabios musulmanes de Bagdad lo denuncia rápidamente en Al-Jazeera como un elemento que le hace el juego a la división del país que buscan las tropas estadounidenses [12]. Pero, poco importa que los iraquíes no se dejen engañar ya que el objetivo de la nueva marioneta es contribuir a facilitar la manipulación de la opinión pública estadounidense. El 10 de noviembre de 2006, la prensa occidental se hace eco de un comunicado en el cual «Al Qaeda en Irak» asegura haber logrado reunir más de 12 000 mil hombres y estar preparándose para armar 10 000 hombres más [13]. Esta noticia coincide con la destitución de Donald Rumsfeld y reduce los deseos de los demócratas de reclamar la retirada de Irak. Durante los días posteriores, Abu Omar al-Baghdadi propuso, en una grabación de audio transmitida vía Internet, una «tregua» (sic) a Estados Unidos. Si Estados Unidos organiza su retirada total de Irak, la nación estadounidense no será atacada [14]. Esta bravata se acompaña, el 29 de diciembre, de un desfile de mudyahidines armados en pleno centro de Mosul, desfile cuyas imágenes fueron difundidas a todo el mundo árabe. Pero el canal Al-Jazeera ponía en duda la autenticidad de tales hechos, sin llegar a obtener de parte del gobernador de Mosul una explicación creíble para este desfile «de insurgentes» en pleno corazón de la ciudad [15]. El 17 de abril de 2007, Abu Omar al-Baghdadi anuncia, en una grabación de audio transmitida vía Internet, que «el Estado Islámico Iraquí» produce sus propios cohetes, los Al-Quods-1 [16]. El 30 de mayo de 2007, en un impresionante video transmitido por Al-Jazeera, su grupo anuncia la creación de brigadas especiales dotadas ahora con bombas térmicas [17]; armas que estarían siendo fabricadas por el «Estado Islámico Iraquí», cuya tecnología rivalizaría ahora con las de los Estados pequeños. Durante ese mismo período, el vocero del «Estado Islámico Iraquí» anuncia a través de Al-Jazeera que el emir Abu Omar al-Baghdadi acaba de formar su gobierno y proporciona la lista de los diez ministros que lo conforman [18]. Y de paso, el nuevo «gobierno islamista iraquí» le declara la guerra a Irán llamando a la vez a los «verdaderos creyentes» (sunnitas) a unirse contra los impíos chiítas. El «comendador» Abu Omar le agrega además a su propio nombre «al-Uraischi» para hacer creer que está vinculado al linaje de los Uraischi, la familia del profeta Mahoma, lo cual le favorecería a los ojos de la comunidad sunnita. En un año «Al Qaeda en Irak» ha reclamado la autoría de numerosas ejecuciones sumarias. Para la prensa occidental, estas ejecuciones vienen a probar la existencia del peligro islámico; para los iraquíes, son hechos cometidos por los escuadrones de la muerte de la «guerra sucia» que dirigen los ocupantes. El 17 de julio de 2007, la Casa Blanca publica una corta nota evaluativo sobre La amenaza terrorista en el territorio de Estados Unidos (ver el documento íntegro adjunto), elaborada por la dirección de supervisión del conjunto de la comunidad de inteligencia estadounidense. La nota dice: «We assess that al-Qa’ida will continue to enhance its capabilities to attack the Homeland through greater cooperation with regional terrorist groups. Of note, we assess that al-Qa’ida will probably seek to leverage the contacts and capabilities of al-Qa’ida in Iraq (AQI), its most visible and capable affiliate and the only one known to have expressed a desire to attack the Homeland. In addition, we assess that its association with AQI helps al-Qa’ida to energize the broader Sunni extremist community, raise resources, and to recruit and indoctrinate operatives, including for Homeland attacks.» La publicación simultánea de un video de Osama Ben Laden, ausente de las pantallas desde hacía más de un año, confiere aún más dramatismo es estas conclusiones. Es por ello que George W. Bush firma inmediatamente el decreto presidencial 13438 en el que autoriza al Secretario del Tesoro a ordenar el arresto y la confiscación de los bienes de toda persona que, a su entender, pueda representar una amenaza para la estabilización de Irak. Sin embargo, se hace cada vez más difícil explicar que, mientras que Washington sigue aumentando la cantidad de soldados y mercenarios destinados a combatirla, la red de Al Qaeda se sigue fortaleciendo en Irak. El general Kevin J. Bergner, ayudante especial del presidente Bush para las cuestiones iraquíes, revela entonces que el interrogatorio a Mahmud al-Mashhadani, considerado como el agente de enlace entre Osama Ben Laden y sus combatientes en Irak, ha permitido comprobar que Abu Omar al-Baghdadi no existió nunca, que ese personaje fue representado por un actor y que «Al Qaeda en Irak» no fue más que un engaño [19]. Se desmorona el castillo de cartas Yo mismo había señalado antes que Osama Ben Laden confirmó su responsabilidad en los atentados del 11 de septiembre de 2001 en un video en el que describía los hechos siguiendo la versión gubernamental, cuando en realidad –como yo mismo demostré– el atentado del Pentágono no corresponde a esa versión y la organización Scholars for 9/11 Truth demostró que el atentado contra el World Trade Center tampoco corresponde a la versión gubernamental. En otras palabras, yo había señalado ya que la función de Osama Ben Laden consistía en acreditar las mentiras de la administración Bush. El proceso de información circular se mantiene: la administración Bush afirma que Al Qaeda es responsable de los atentados cometidos en Estados Unidos y en Irak, y mas tarde Al Qaeda confirma las imputaciones de la administración. Nunca se verifican los hechos que se describen en esas declaraciones. Los medios de difusión se conforman con ese diálogo y hechos virtuales. En el caso de Irak, nadie parece darse cuenta que si Abu Mussab al-Zarkaui y Abu Omar al-Baghdadi son personajes montados por el departamento de operaciones sicológicas del ejército terrestre estadounidense, ello implica que los personas que atestiguaron la existencia de ambos y su militancia en las filas de Al Qaeda son cómplices de la misma operación de intoxicación. Es interesante señalar que las funciones de Zarkaui fueron “confirmadas” en un video de Osama Ben Laden, transmitido el 27 de diciembre de 2004, en que el jefe de Al Qaeda declara a Zarkaui «emir de Al Qaeda en Irak». Fueron también “confirmadas” por Ayman al-Zawahiri, n° 2 de la red terrorista, en un video en que le rinde homenaje, el 23 de junio de 2006. De la misma manera, la existencia y funciones de Abu Omar al-Baghadadi fueron confirmadas, el 20 de diciembre de 2006, por Ayman al-Zawahiri, en un video que transmitió Al-Jazeera. En dicho video, al-Zawahiri felicita a al-Baghadadi por haber constituido el «Estado Islámico Iraquí» [20]. Así que es hora ya de plantearse una interrogante: ¿Quién dice la verdad? ¿George Bush cuando habla de Al Qaeda en Irak o a sus generales que confiesan haber fabricado esa organización e inventado sus líderes? Documentos adjuntos |
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De: Azali5 |
Enviado: 21/11/2007 15:59 |
matilda has ejercicios de cronologia.... |
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De: matilda |
Enviado: 21/11/2007 19:59 |
Ninguna cronología bobita, la discusión no pasa por el 11 de Septiembre, sé que no te gusta leer ,pero entonces antes de decir boludeces mantenete en el margen. matilda |
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De: matilda |
Enviado: 21/11/2007 19:59 |
Entrevista con el Relator Especial de la ONU para la Protección y Promoción de los Derechos Humanos y Libertades Fundamentales y contra el Terrorismo Martin Scheinin: «Al Qaeda es una metáfora y no existe una larga guerra contra el terrorismo» por Sandro Cruz* La retención de los detenidos en la base de los EE.UU. en Guantánamo, Cuba, constituye una forma arbitraria de detención. El programa CIA de prisiones secretas ha sido sustituido por uno nuevo llamado «Detenciones Proxy». Tampoco existe una larga guerra contra el terrorismo como lo pretenden ciertos gobiernos y Al Qaeda es una metáfora. Entrevista a Martin Scheinin. |  |  9 de julio de 2007
Desde Ginebra (Suiza)
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Arriba: Fotomontaje, a izquierda aparece el retrato de Martin Scheinin, relator especial de la ONU para la Protección y Promoción de los Derechos Humanos y Libertades Fundamentales y contra el Terrorismo, a la derecha imágenes de tortura efectuadas por el personal militar estadounidense en la prisión Abou Gharib de Bagdad, Irak. ______________________________________________ Entrevista con Martin Scheinin, Relator Especial de la ONU La retención de los detenidos en la base de los EE.UU. en Guantánamo, Cuba, constituye una forma arbitraria de detención. El programa CIA de prisiones secretas ha sido sustituido por uno nuevo llamado «Detenciones Proxy». No existe una larga guerra contra el terrorismo y Al Qaeda es una metáfora. Martin Scheinin, Relator Especial de las Naciones Unidas para la Protección y Promoción de los Derechos Humanos y Libertades Fundamentales y contra el Terrorismo, concedió una entrevista al periodista Sandro Cruz de la Agencia IPI, del Perú, y de la Red Voltaire, al término del reciente V Período de Sesiones del Consejo de Derechos Humanos, celebrado en Ginebra del 11 al 18 de junio. Pregunta. Sandro Cruz: ¿Cuál es el concepto actual de terrorismo de acuerdo con la ONU? Respuesta. Martin Scheinin: No existe un acuerdo sobre una definición integral, universal de terrorismo; hay muchas convenciones internacionales contra formas específicas de terrorismo y por tanto uno puede resumir definiciones actuales de formas particulares de terrorismo para concebir un concepto a nivel internacional. La Resolución 1566 se ha concebido a partir de las convenciones existentes contra el terrorismo y añade que el terrorismo se caracteriza por actos violentos que conllevan a la muerte, y por otros actos de violencia particularmente contra civiles. Esto es muy decisivo desde mi punto de vista, ya que apunta contra quienes no tienen que ver con tales actos convirtiéndolos en victimas de la violencia mortal, y eso es terrorismo. El terrorismo es el uso selectivo de ciertas tácticas, en las que los medios son lo importante, el fin no es lo decisivo; pero existen también fines políticos o religiosos detrás del terrorismo y tales fines son compartidos por terroristas que respaldan intereses de organizaciones políticas, pero el fin no es lo decisivo más bien es el método de utilizar la violencia mortal contra seres inocentes lo que define el terrorismo. No existe acuerdo en este aspecto porque muchos gobiernos desean mantener sus tan utilizadas definiciones de terrorismo, que frecuentemente permiten a un gobierno estigmatizar como terrorismo aquello que se rechaza, como por ejemplo un movimiento político o alguna minoría, o los grupos indígenas, sindicatos, y ese es uno de los principales problemas de mi trabajo como Relator Especial por los Derechos Humanos y contra el Terrorismo, precisamente el hecho de que muchos gobiernos en el mundo continúen abusando del concepto de terrorismo para marcar o estigmatizar aquellos grupos que no clasifican como terroristas. Sandro Cruz: ¿Entonces considera Usted que el concepto de terrorismo es utilizado por algunos estados por intereses políticos? Martin Scheinin: Está bien claro que en muchísimos países el concepto de terrorismo se utiliza para respaldar intereses políticos mediante la estigmatización de sus opositores y ello toma muchas formas; una de ellas incluye actos de terrorismo aislados e individuales que el gobierno utiliza para marcar a amplios grupos u organizaciones, movimientos políticos, grupos étnicos como terroristas sin basamento alguno. Esa es una forma, y otra forma es aquella en que un gobierno simplemente trata de neutralizar sus opositores al llamarlos terroristas, aunque jamás hayan llevado a cabo un acto de terrorismo. Esos dos casos se refieren al abuso generalizado del concepto de terrorismo. Sandro Cruz: ¿Cuál es su valoración personal de lo que se conoce como terrorismo de estado? Martin Scheinin: Bueno, para mi el acto en sí es decisivo. Quien cometa un acto de terrorismo es un terrorista. Es decir un ataque violento contra miembros de la población en general u otro tipo de acto de violencia con objetivos políticos, tales como obligar a un gobierno o a una organización internacional a hacer algo específico, o aterrorizar la población. Los estados pueden involucrarse en actos de terrorismo; también pueden estar en su trasfondo, al reclutar o financiar grupos terroristas para llevar a cabo ataques terroristas. No creo que las respuestas a tales actos puedan ser diferentes, tanto en el caso de un estado o de otro agente, los actos en si son decisivos y quien sea que los cometa es un terrorista. Sandro Cruz: ¿Podría citar algunos ejemplos de terrorismo de estado en el presente? Martin Scheinin: Bien, podemos mirar al pasado y observar que algunos estados o gobiernos han estado en el trasfondo de ataques terroristas al menos en la modalidad de financiar o de facilitar actos de terrorismo. Sandro Cruz: En ese respecto, ¿pudiera mencionar algunos países? Martin Scheinin: Prefiero no mencionar ninguno en particular. Sandro Cruz: Ahora mirando hacia América Latina, el nombre de Luis Posada Carriles [terrorista de origen cubano trabajando para cuenta de los EEUU] se ha hecho muy conocido. ¿Podría usted darme su opinión en ese caso? Martin Scheinin: Yo no represento a un tribunal de justicia, por tanto no quiero dar una valoración sobre la culpabilidad de un individuo; es una responsabilidad de los estados buscar la evidencia, investigar los crímenes, y de sus tribunales aplicar los castigos. Aunque lógicamente, este proceso puede ser variable si se basa en un enfoque de tipo selectivo, es decir que incluso un país como los Estados Unidos, que es muy estricto con respecto al terrorismo, podría ser selectivo con respecto a formas particulares de terrorismo o a individuos sobre los que existen fundamentos sólidos de que son sospechosos de haber cometido actos de terrorismo. Yo hablé de este caso con las autoridades estadounidenses durante mi visita a ese país, pero no puedo ofrecerle ahora una respuesta que exprese mi posición; al menos puedo decirle que el caso fue discutido. Sandro Cruz: Muchas organizaciones humanitarias están preocupadas sobre el centro de detención que existe en la base militar que mantienen los Estados Unidos en Guantánamo, Cuba. ¿Qué opinión tiene usted sobre este asunto? Martin Scheinin: La cuestión de Guantánamo fue un punto importante en la agenda de mi visita a los Estados Unidos y mis declaraciones a la prensa incluyeron varios asuntos relacionados con lo detenidos de Guantánamo. También incluiré ese asunto en mi informe final ante el Consejo de Derechos Humanos. Hay muchas cuestiones legales involucradas en ello, una de ellas tiene que ver con las condiciones de detención, los métodos de interrogación que se aplican a los detenidos. Me referiré principalmente a dos aspectos. Uno es el estatus legal de los detenidos de Guantánamo; es decir, sobre qué bases los mantienen detenidos, sobre qué bases serán juzgados si es que llegan a juzgarlos, y el otro aspecto es el cierre de ese centro de detención. Yo soy muy crítico con respecto a la Ley que instauró las Comisiones o Tribunales Militares (Military Commissions Act), que fue creada para propiciar un basamento legal para los procesos contra los sospechosos en Guantánamo. Pero en este momento, parece que el sistema legal se ha tornado tan contradictorio que las comisiones militares no podrán hacer su trabajo. En cierto sentido, volvemos al principio; se les mantiene allí prisioneros sin razones apropiadas, que estén en correspondencia con las leyes internacionales o con las leyes de los Estados Unidos; los han mantenido en prisión por largo tiempo, lo que se ha convertido en una forma de detención arbitraria. Con respecto al cierre del campo de detención en Guantánamo, recomiendo que se elimine ese agujero negro legal lo antes posible y específicamente hago énfasis en que si fueron los Estados Unidos quienes crearon esta situación, son ellos quienes deben encontrar una solución de primera instancia. Muchos de los detenidos que no van a ser procesados y que pueden ser liberados no pueden regresar a sus países de origen porque temen ser objeto de tortura y persecución, y en ese caso recomiendo que los Estados Unidos inviten al Alto Comisionado para los Refugiados, de las Naciones Unidas para que haga una declaración de estatus de refugiados y entonces recomiende a terceros países que acepten algunos de esos que hoy siguen bajo detención en Guantánamo. Sandro Cruz: La prensa europea ha estado hablando sobre los vuelos secretos de la CIA y se ha llevado a cabo una investigación sobre ese hecho. Martin Scheinin: Correcto, Yo hablé ante el Comité Ad-hoc del Parlamento Europeo sobre los vuelos secretos y las prisiones secretas. No pude aportar información adicional, pero si logré añadir algunos aspectos de tipo legal a la discusión, y en mis futuros informes incluiré el programa de la CIA de los centros secretos de detención, llamados también ubicaciones clasificadas. Es mi opinión que los Estados Unidos no han abandonado este programa, sino que todo indica que continuará en nuevas formas; existen casi cuarenta individuos que se conoce estuvieron bajo detención de la CIA, mientras que el viejo programa de los centros secretos parece haber sido sustituido por una forma nueva del mismo, ahora llamada «detenciones Proxy»; es decir que otros países ahora tomaran control de los detenidos en nombre de los Estados Unidos, en nombre de la CIA. Muchas ONG sugieren que ahora África se ha convertido en la principal ubicación de las prisiones secretas, y se han mencionado algunos países como Marruecos y Djibouti, pero no quiero mencionar todos los países que han sido citados, sólo esos dos ejemplos. Sandro Cruz: Después del 11 de Septiembre, los Estados Unidos lanzaron lo que hicieron llamar una larga guerra global contra el terror. ¿Que piensa sobre esto? Martin Scheinin: Mi opinión personal, que no es mi opinión oficial como relator especial, es que no existe tal cosa como una guerra global contra el terror. Puede que haya situaciones temporales donde la guerra contra grupos terroristas esté en correspondencia con lo que se llama conflicto armado, según las Convenciones de Ginebra y sus protocolos, independientemente de que estemos hablando de un conflicto armado internacional, como por ejemplo la situación que se presentó durante los conflictos armados entre los Estados Unidos y el régimen Talibán de Afganistán; ese fue un conflicto armado de carácter internacional. Y también podemos referirnos a conflictos armados, pero que no tienen carácter internacional, entre un estado o varios estados de un lado y un grupo terrorista del otro, que ha sido organizado de tal forma que se puede clasificar como una fuerza armada. Pueden existir conflictos de ese tipo, pero realmente no veo que exista la guerra global entre los estados, mientras que Al Qaeda no es más que una metáfora. No creo que Al Qaeda pueda ser clasificado como un ejército global, que forme parte de un conflicto armado mundial sin final. Quizá encontremos focos de ese tipo de situaciones cuando nos referimos a grupos bien definidos jerárquicamente y a actos concretos de violencia, pero no es ese tipo de situación a la que se refiere. En todo tipo de acontecimientos, creo que la globalización desempeña un papel importante porque conlleva a que los estados hayan perdido parte de su control sobre lo que sucede en el mundo; otros agentes también desempeñan un papel crecientemente decisivo, como las corporaciones multinacionales, las instituciones financieras internacionales, otras organizaciones inter-gubernamentales y finalmente las organizaciones criminales de frontera, incluyendo las organizaciones violentas, como los grupos terroristas; esos se han convertido en agentes que actúan en las fronteras nacionales, mientras los estados han perdido terreno en cuanto al control de los acontecimientos. Es por todo ello que las nuevas formas de terrorismo internacional son ahora mas peligrosas que las anteriores, aunque no podrían llevarnos a la conclusión de que existe un conflicto armado global sin fin, que pueda ser clasificado como una guerra. No creo que hayamos llegado a ese punto, ni que vayamos hacia el mismo. Considero que se trata de una cuestión relacionada con el crimen y de la lucha contra el crimen a nivel internacional. Sandro Cruz: Muchas gracias Sr. Martin Scheinin por brindarme sus respuestas y reflexiones à nuestro público lector en América Latina. La entrevista fue realizada el 20 de junio de 2007 en la sede mundial de los Derechos Humanos de la ONU en la ciudad de Ginebra, Suiza. La conversación se realizó en lengua inglesa. Martin Scheinin nació el 4 de noviembre de 1954 en Helsinki, Finlandia. Es profesor de Derecho de la Abo Akademi University, en Finlandia. Fue designado Relator Especial de las Naciones Unidas para la protección de los Derechos Humanos y las Libertades Fundamentales contra el Terrorismo para el período 2005-2008. |
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De: maikohara10 |
Enviado: 23/11/2007 02:39 |
Bush implicado en filtracion de agente de la CIA. Washington/AP- El ex secretario de prensa de la Casa Blanca Scott McClellan acuso al presidente G.W.Bush y al vivepresidente Dick Cheney de haber hecho esfuerzos para enganar la ciudadania sobre el papel de los ayudantes de la Casa Blanca para filtrar la edintidad de una agente de la CIA. En un excontacto tomado de su libro proximo a lanzarse a la venta,McClellan hace un recuento de la conferencia de prensa de 2003 en la que les dijo a los reporteros que los ayudantes de Karl Rove y I.Lewis "Scooter" Libby" no estuvieron involucrados en la filtracion relacionada con Plame. Hubo un problema.No fue verdad,escribio McClellan,segun una breve cita del libro difundida el martes por la noche."Sin saberlo,trasmiti informacion falsa. Y cinco de las altas autoridades de la administracion estuvieron involucrados en que lo hiciera:Rove,Libby,el vicepresidente,el secretario general de la presidencia y el propio presidente. La ex agente incubierta de la CIA Valerie Plame sostiene que la Casa Blanca revelo secretamente su identidad a los reporteros.Su identidad secreta durante mas de 20 anos fue revelada por el analista politico conservador Robert Novak en una columna publicada en 2003. El Diariony. |
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De: alvermesalir |
Enviado: 23/11/2007 05:19 |
Hojalata,cada vez que te apareces con ese nick es para hacer gala de toda la tracataneria idioticocastrista que te caracteriza. Me demuestras y confirmas que no tienes mucha capacidad de debatir por caminos reales y al igual que tus compañeros de causa ,tienes que tomar el repetitivo y supertransitado camino de la tangente ,que no es otro que el que ustedes creen les lleva a la justificacion de los males y desmanes castristas:Bush y el gobierno estadounidense. Hay que entender que el cerebro,a algunos que se escudan tras ese nick,no le sirve mas que para destilar odio y para repetir sandeces al estilo castrocomunista. |
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De: matilda |
Enviado: 23/11/2007 07:59 |
Alverme...tanto te preocupa que hablemos mal de Bush?? En realidad no creo que ninguna persona bien nacida podría hablar bien de él, pero tampoco ése es el tema aquí...me pregunto que tiene que ver Castro con la guerra genocida de Irak? Parece nomás que tu miedo es a que te deporten.. mtilda |
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De: alvermesalir |
Enviado: 23/11/2007 10:39 |
A mi me importa un CARA.. (y utilizo una palabra que te gusta mucho),lo que ustedes o quien quiera diga de Bush.! Ya les he dicho mil veces que Bush no es familia mia ni me da un centavo ni soy fanática de ningun politico,como son todos ustedes de fanaticos del dictador cubano. Lo que le exprese' a la Hojalata ,aunque Fidel nada tenga que ver con Irak,lo referi a que ella ,la Hojalatera 1,mientras el tema sea criticar a Bush,ya sea hasta por el color de calzoncillos que éste usa,ella estara' presente ...En cambio,para criticar y condenar a los Castro y compañia la Hojalata esta' presente también pero para servirle de cómplice y canchanchana a la tirania cubana. La tangente preferida de todos los defensores castristas:Bush y los gobiernos estadounidenses...¿Sera' que todos ustedes no podian aunque fuera un 1% ser menos hipócritas,más justos y menos cegatos? |
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De: matilda |
Enviado: 23/11/2007 13:19 |
Que tangente? cuál tangente? El tema de este post es la guerra de Irak, la conducta irracional y genocida, el verdadero propósito de ésta guerra, la facilidad conque engañan a los bobos, la ingenuidad funcional....eso.Más Bush... Quién se fué por la tangente? Vos. matilda |
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De: alvermesalir |
Enviado: 23/11/2007 15:59 |
ya te dije que se' leer y que se' que este tema no tiene nada que ver con Castro ,sino con Bush y la guerra de Irak. Pero yo quise mencionar la tangente de los castristas,¿que' fue' ,me vas a echar guaperia por eso? |
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De: matilda |
Enviado: 23/11/2007 18:39 |
Guapería? no,para nada, con lo bien que funciona mi razonamiento ,creo que tengo en mis manos un arma más poderosa que un misil, la palabra. Veo que nos vamos comprendiendo.. matilda |
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De: Gran_Papiyo |
Enviado: 23/11/2007 21:19 |
LOS AMERICANOS SON SIEMPRE RESPONSABLE POR LO QUE HACEN LOS TERRORISTAS, PORQUE LOS AMERICANOS SE DEFIENDEN Y SI NO SE DEFENDIERAN O TOMARAN REPRESARIA LOS CULPABLES SON LOS AMERICANOS DE TODAS MANERAS, TAN SOLO POR SER AMERICANOS. (Cruzy) Como te gusta enredar las cosas para defender al Imperio.  Esto es màs sencillo de lo que querès mostrar. Estados Unidos invadiò Irak. Y actualmente actùa como ejèrcito de ocupaciòn. Por eso es el principal culpable y el principal responsable de tantas muertes, de tanta destrucciòn y de tanto caos. Dejen de defender a los yanquis criminales de guerra ! ! ! ! ! No se dan cuenta que desnudan vuestra ideologìa imperialista, reaccionaria y colonialista ?????? Y despuès pretenden mostrarse como gente democràtica y en favor de los Derechos Humanos. Que falta de picardìa. Màs brutos no pueden ser.  SALUDOS REVOLUCIONARIOS (Gran Papiyo) |
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De: alvermesalir |
Enviado: 23/11/2007 21:19 |
Mas brutos no pueden ser...Eso mismo le digo yo a los castristas. |
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De: YayaboEstaEnLaCalle |
Enviado: 27/11/2007 11:59 |
Hola Matilda,
Estas sacando mi frase de contexto! Claramente me refería a que no soy fanático como ustedes pero lo que yo considero pobre actuación de Bush no tiene nada que ver con Irak. (refiérete al mensaje original) Si me da mucha pena los musulmanes matándose entre ellos y sobre todo las personas inocentes pero lo principal para mi son los temas a nivel nacional, pues el es presidente de US, no de Irak,
Temas como la corrección del mercado de vienes raíces, la irresponsabilidad bancaria, los altos costos energéticos con la debida inflación que esto acarrea, nuestra dependencia del petróleo enemigo, el déficit comercial con China comunista y su política sucia de manipular la moneda y vendernos productos envenenados, los altos impuestos a la propiedad etc. Bush se eligió para gobernar US y crear las condiciones sociales y económicas idóneas para mejorar nuestro nivel de vida.
A mi sácame de ese potaje propagandístico que me metiste!
Yayabo
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De: YayaboEstaEnLaCalle |
Enviado: 27/11/2007 11:59 |
Esto es para "vos" Mati  |
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