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General: BAÑO DE MASAS EN TAHRIR PARA MORSI ANTES DE SU INVESTIDURA
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Respuesta  Mensaje 1 de 4 en el tema 
De: Ruben1919  (Mensaje original) Enviado: 30/06/2012 00:22

Baño de masas en Tahrir para el islamista Morsi antes de su investidura

El presidente jura simbólicamente su cargo ante centenares de miles de seguidores en El Cairo

 

Una multitud espera el discurso del presidente electo Mohamed Morsi en Tahrir un día antes de jurar su cargo. / AMEL PAIN (EFE)

Centenares de miles de personas han dispensado en Tahrir una acogida de propia de un héroe a Mohamed Morsi, el presidente electo de Egipto, que ha realizado un emotivo discurso a tan solo unas horas de ser investido. Su plática representó el momento culminante de una jornada de movilizaciones para protestar contra el intento de la Junta Militar de mantener importantes resortes de poder más allá del teórico final del periodo de transición, que debería tener lugar mañana.

En un momento cargado de simbolismo, Morsi ha pronunciado desde el estrado el juramento de su cargo. "El pueblo está por encima de todas las instituciones y es la fuente de legitimidad", ha proclamado provocando el estallido de júbilo de una plaza llena a rebosar y en la que se respiraba una atmosfera más festiva de lo habitual. Entre los asistentes, había multitud de familias, y niños con la bandera de Egipto pintada en la frente o los mofletes.

"He traído a mis hijos porque este es un momento histórico. Quería que lo vieran en persona y no por la televisión. Lo recordarán toda su vida", decía Gamaal, un empleado de mediana edad de un conocido hotel de la capital, mientras abrazaba a sus dos chavales, Omar, de 8 años, y Abdel Rahman, de 10. "Hoy es un gran día para Egipto. La Revolución ha conseguido uno de sus hitos".

Otro de los momentos más emotivos del discurso del presidente electo, meticulosamente preparado, fue cuando bajó del estrado y se acercó a la multitud, abriéndose con las manos la chaqueta del traje. "No llevo chaleco anti-balas. Tengo fe en Dios y en vosotros", dijo Morsi, un político hasta hace poco considerado gris y falto de carisma. "Más allá de su contenido, en su ejecución, ha habido en este discurso un progreso enorme frente al primero", escribió en su twitter la periodista Hoda Osman.

Morsi, que participó en el mediodía en la tradicional celebración religiosa de los viernes en Al Azhar, la más importante institución del Islam suní, será investido mañana como el primer presidente civil en la historia de Egipto. Sin embargo, su victoria, no ha servido para poner fin al pulso entre islamistas y ejército por el reparto de poderes en el país árabe.

Centenares de personas, la mayoría de tendencia islamista, están acampados en Tahrir desde hace diez días. La chispa que encendió por enésima vez el ardor revolucionario de la mítica plaza fue la promulgación por parte de la Junta Miltiar de una declaración constitucional suplementaria durante la noche electoral. El texto, que llegó tan solo unos días después de la disolución del Parlamento, otorga a los generales el poder legislativo, el derecho de veto en el proceso de redacción de la Constitución, y la última palabra en cuestión de seguridad nacional.

Después de varios días de intriga, fuentes próximas al presidente electo aseguraron que Morsi jurará su cargo mañana ante el Tribunal Constitucional, tal como establece la polémica declaración constitucional. Tanto algunos responsables de la Hermandad como algunos líderes revolucionarios habían instado a Morsi a realizar la jura ante los miembros del Parlamento disuelto, lo que habría constituido todo un desafío a la Junta Militar y a su anexo constitucional.

Tras el anuncio oficial de su victoria, el pasado domingo, el presidente electo ha mostrado una actitud conciliatoria hacia los sectores de la sociedad egipcia más reticentes a un gobierno islamista. Por ejemplo, recibió en el palacio presidencial a los líderes de las iglesias cristianas, y también se reunió con el ministro del Interior, y los altos cargos de la policía, una institución encargada durante la era de Mubarak de reprimir a la oposición.

El ejecutivo del primer ministro Kamal Ganzuri presentó su dimisión a principios de esta semana, y Morsi ya ha iniciado conversaciones con partidos políticos y personalidades de prestigio para abordar la formación del nuevo gobierno. El periódico El Shuruk filtró que la Hermandad había ofrecido el cargo de primer ministro a Mohamed El Baradei, algo que fue posteriormente desmentido por personas cercanas al premio Nobel de la Paz. En cambio, lo que sí parece seguro es que el "equipo presidencial" incluirá como vicepresidentes a una mujer y a un cristiano. No hay aún consenso respecto al número de carteras a asignar a la Hermandad, no constituirán la mayoría del gabinete.



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Respuesta  Mensaje 2 de 4 en el tema 
De: Ruben1919 Enviado: 30/06/2012 13:42
Transición en Egipto

El islamista Morsi asume la presidencia de Egipto

El candidato de los Hermanos Musulmanes jura el cargo ante el Tribunal Constitucional

 

Mohamed Morsi jura el cargo en el Tribunal Constitucional. / AFP

Después de jurar el cargo ante el pleno del Tribunal Constitucional, Mohamed Morsi se ha convertido oficialmente en el nuevo presidente de Egipto, el quinto de la República, pero el primero elegido democráticamente. La investidura ha sido retransmitida en directo por la televisión pública egipcia, por lo que quedará registrada en la memoria colectiva del país como uno de los momentos más simbólicos del proceso de cambios profundos que puso en marcha la rebelión del pasado invierno.

"Juro por Dios que protegeré de forma sincera el sistema republicano, y respetaré la Constitución y el Estado de derecho", recitó Morsi, de pie, flanqueado por Faruk Sultan, el presidente del Tribunal Constitucional. Tras la jura formal, el flamante presidente egipcio se comprometió con el "renacimiento de una nación fuerte, con su pueblo, su historia, sus instituciones y su corte constitucional". Asimismo, Morsi elogió la "independencia" y la "eficacia" del Tribunal Constitucional, prometió velar por su "libertad" , y respetar sus veredictos.

Tras el acto en la sede de la corte, que se inició con unas dos horas de retraso, Morsi se dirigió a la Universidad de El Cairo, donde realizará un discurso en un auditorio repleto de personalidades, entre ellos, representantes de las instituciones religiosas del país, líderes políticos, y familiares de las víctimas de la Revolución. La llegada del presidente a la Universidad fue recibida con salvas de honor por parte de una unidad del Ejército.

A pesar de que aún no están perfilados de forma clara cuáles serán sus competencias, pues permanece abierta la batalla sobre la declaración constitucional suplementaria que recorta notablemente los poderes presidenciales, la investidura de Morsi simboliza un auténtico terremoto en la escena política de Egipto. Y a buen seguro, dada la importancia geostrátegica de Egipto, su onda expansiva se hará sentir en toda la región.

Y es que el nuevo presidente ha sido miembro desde 1985 de los Hermanos Musulmanes, la histórica organización islamista que ha pasado la mayor parte de su historia entre la represión y el ostracismo. La entrada de Morsi al palacio presidencial representa el ascenso de una nueva clase social en Egipto, hasta ahora vetada de los resortes del poder. La gran pregunta que se hacen los egipcios es hasta qué punto la llegada de los islamistas a la cúspide del Estado traerá cambios notables en su vida cotidiana. Probablemente, ello dependerá del pulso que libran la Hermandad y la cúpula del Ejército por ejercer el poder real dentro del país, más allá de su aspecto puramente formal.

Morsi ganó las elecciones presidencialescon un 51,7% de los votos, imponiéndose a Ahmed Shafiq, el favorito del Ejército y de los defensores del antiguo régimen.


Respuesta  Mensaje 3 de 4 en el tema 
De: Ruben1919 Enviado: 30/06/2012 14:07
LA TRANSICIÓN EN EGIPTO

Egipto deroga la ley que permitía al Ejército el arresto de civiles

La decisión ha sido interpretada como un gesto de apertura tras la victoria del islamista Mohamed Morsi

 

Simpatizantes de los Hermanos Musulmanes en la plaza de Tahrir, en El Cairo. / MARWAN NAAMANI (AFP)

La Corte Administrativa Suprema de Egipto decidió ayer derogar un decreto promulgado por el ministerio de Justicia que otorgaba a la policía militar la capacidad de arrestar a civiles sin necesidad de un permiso judicial. El fallo llegó dos días después del anuncio oficial de la victoria de Mohamed Morsi, el candidato de los Hermanos Musulmanes, en las elecciones presidenciales. Su adversario, Ahmed Shafiq, que tiene abiertos varios procesos por corrupción, marchó ayer a Abu Dhabi con toda su familia. Según su campaña, su destino final es Arabia Saudita, y el motivo del viaje una peregrinación religiosa.

El decreto otorgaba a las Fuerzas Armadas amplios poderes en el ámbito de la seguridad pública normalmente reservados a la policía. Entre los delitos incluidos en la ley marcial, figuraban el "desacato a la autoridad", la "posesión de explosivos", la “obstrucción del tráfico", e incluso acciones de huelga en instituciones públicas que atentaran contra el derecho al trabajo.

El catálogo de delitos era tan amplio, y su tipificación tan vaga en algunos casos, que la normativa podía ser utilizada para detener a quienes participaran en manifestaciones pacíficas. Las organizaciones de derechos humanos se opusieron de forma contundente al decreto, que describieron como un intento de restaurar por la puerta de atrás el estado de emergencia, levantado el pasado 1 de junio después de 30 años en vigor.

El hecho de que la norma fuera promulgada horas antes del veredicto del Tribunal Constitucional ordenando la disolución del Parlamento, y a tan solo unos pocos días de la segunda vuelta de las presidenciales, fue interpretado por muchos analistas como una prueba de la existencia de un plan para restaurar en toda regla el régimen de Hosni Mubarak. Sin embargo, el reconocimiento por parte del Ejército de la victoria del islamista Morsi en los comicios puso en tela de juicio que hubiera tal designio.

La Corte Administrativa Suprema, que juega un rol de árbitro en las disputas entre las diversas instituciones del Estado, optó ayer por aplazar su veredicto en otros cuatro asuntos de una gran relevancia política. Su resolución resultará clave para el diseño de la nueva hoja de ruta de la transición.

Dos de los pleitos hacen referencia a la disolución de las dos cámaras del Parlamento, controladas por el Partido de la Libertad y la Justicia, el brazo electoral de los Hermanos Musulmanes. El presidente de la Asamblea Popular, el islamista Saad Katatny, argumenta en su demanda que el fallo del Constitucional debería resultar solo en la disolución de un tercio de la cámara baja, pues tan sólo fue declarada inconstitucional una sección de la ley electoral.

Los otros dos casos inciden en los principales puntos de discordia entre la Junta Militar, los Hermanos Musulmanes y las fuerzas políticas de tendencia laica: la legalidad de la Asamblea Constituyente elegida por el Parlamento; y la validez de la declaración constitucional complementaria promulgada de forma unilateral por la Junta Militar durante la noche electoral, y que recorta de forma considerable los poderes de la presidencia en beneficio de la cúpula del Ejército.

La falta de consenso entre los principales actores políticos egipcios, y la consiguiente naturaleza contenciosa de su transición a la democracia, ha obligado recientemente a la justicia del país árabe a tomar decisiones de alto calado político. Y todo parece indicar que durante los próximos meses continuará desempeñando este papel.

Por otro lado, durante las últimas horas, Mohamed Morsi ha iniciado una ronda de consultas con varias fuerzas políticas para consensuar la formación de un nuevo Gobierno de coalición. Según la prensa local, entre la retahíla de nombres que se barajan para ocupar cargos de responsabilidad, destaca el de Mohamed El Baradei, el ex director de la OIEA y Premio Nobel de la Paz, que habría recibido la oferta para convertirse en el nuevo primer ministro. Según fuentes de la Hermandad, el presidente electo pretende nombrar como vicepresidentes a una mujer y a un cristiano copto, y constituir un ejecutivo de corte tecnocrático, con una escasa presencia de miembros de su partido. Morsi, que ayer se reunió con familiares de los mártires de la Revolución, será investido presidente el próximo sábado


Respuesta  Mensaje 4 de 4 en el tema 
De: Ruben1919 Enviado: 30/06/2012 14:13

Hermandad Musulmana: el radicalismo islámico asume el poder en Egipto

Por Rubén Kaplan.- Para regocijo del Hamas, Irán, y de todos aquellos fundamentalistas que quieren imponer la Sharia como única legislación y con la cuestionable complacencia de Obama, la Hermandad Musulmana gobernará Egipto por medio de interpósita persona.

Con la anunciada victoria lograda en la elección presidencial de Egipto por el representante de la Hermandad Musulmana Mohamed Morsi, quien obtuvo el 51,73% de los sufragios, la voluble e inestable situación de Medio Oriente, se torna extremadamente peligrosa y despierta fundados temores y aprensión.

Mohamed Morsi Isa al-Ayyat, nacido el 20 de agosto de 1951 en la gobernación de Sharquia, situada al este del delta del Nilo en la República Árabe de Egipto, recibió sendas Licenciatura y Maestría en Ingeniería de la Universidad de El Cairo en 1975 y 1978 respectivamente. Posteriormente, en 1982 obtuvo un doctorado en ingeniería de la Universidad del Sur de California en EE.UU. país en el que vivió entre 1982 y 1985, cuando regresó a Egipto para dar clases en la Universidad de Zagazig. Dos de sus cinco hijos nacieron en California y son ciudadanos estadounidenses. Morsi, quien sucederá al Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas que tomó el control del poder de la presidencia después del derrocamiento de Hosni Mubarak el 12 de febrero de 2011, había integrado el Parlamento como candidato independiente, desde 2000 al 2005.

Fue miembro de la Oficina de Orientación de los Hermanos Musulmanes hasta la fundación por éstos del Partido Libertad y Justicia (PLJ), el mismo que lo encaramó como candidato a presidente al ser anteriormente descalificado por la Comisión Electoral, Khairat el-Shater, porque el organismo aducía que la designación de éste violaba las reglas electorales ya que había sido liberado de prisión en marzo de 2011 y quien aspira a la candidatura tiene que haber sido excarcelado seis años antes. En un evidente artilugio, Khairat el-Shater, el candidato frustrado elegido en primera instancia, había renunciado formalmente al igual que lo hizo ahora Mohamed Morsi a la Hermandad Musulmana para no violar el compromiso de esta organización de no designar un candidato a presidente.

El ascenso al poder de la Hermandad Musulmana -organización radical religiosa fundada en 1928 por Hassan al-Banna, proscripta durante casi toda su existencia y cuya premisa declarada es “eliminar y destruir la civilización occidental desde dentro y sabotear su casa miserable”- fue recibido con alborozo por el grupo terrorista Hamas, celebrado en Irán y calificado por la Casa Blanca como un “hito” en la transición del país a la democracia. Conocido el resultado de los comicios, con premura, el presidente Obama, exultante, llamó el domingo a Morsi por la noche para felicitarlo y le dijo que Estados Unidos apoyaría a Egipto en ese período y que esperaba con interés trabajar juntos.

En un comunicado, el secretario de prensa norteamericano Jay Carney expresó, entre otras consideraciones, que “Estados Unidos tiene la intención de trabajar con todas las partes dentro de Egipto para sostener nuestra asociación de larga data, ya que consolida su democracia. Felicitamos a la Comisión Electoral Presidencial y el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas (SCAF) por su papel en el apoyo a un país libre y elecciones justas, y esperamos con interés a la realización de una transición a un gobierno elegido democráticamente”. Evidenciando una ingenuidad o desconocimiento alarmante sobre la naturaleza y propósito de la Hermandad Musulmana, que intentará denodadamente instaurar la Sharia, el documento dado a conocer agrega “creemos en la importancia que el nuevo gobierno de Egipto le dará a la defensa de valores universales y el respeto a los derechos de todos los ciudadanos egipcios, incluyendo a las mujeres y las minorías religiosas como los cristianos coptos”. Al respecto de esa plausible pero ingenua idealización, es conveniente recordar que el secuestro de niñas cristianas en Egipto para forzarlas a la conversión, luego de ser violadas, ha sido una constante durante más de cuatro décadas. El extinto Papa copto Shenouda III advirtió contra este fenómeno, instigado por la Hermandad Musulmana en 1976, diciendo “Es una práctica para convertir niñas coptas, para que abracen el Islam y se casen bajo terror con maridos musulmanes”. Otra prueba insoslayable de que los cristianos coptos no comparten el candor de Obama, lo demuestra el hecho que más de 100.000 de ellos, huyeron de Egipto desde la caída de Mubarak.

El presidente electo Mohamed Morsi, dijo que ha llegado el momento de poner en práctica el famoso eslogan de los Hermanos Musulmanes: “El Islam es la solución” y reconoce que sus planes políticos contienen una “moderada referencia islámica”.
Con respecto a la relación con Israel, pretendiendo disipar sin mayor éxito el recelo y la inquietud que generan en el Estado judío

Los Hermanos Musulmanes, aseguró ambiguamente que se regirá por el tratado de paz de 1979, pero que no se reunirá con autoridades israelíes.

Una declaración emitida por la oficina del Primer Ministro de Israel Binyamín Netanyahu después que se conociera oficialmente los resultados de la elección decía que Israel espera continuar la cooperación con el gobierno egipcio sobre la base del tratado de paz entre las dos naciones, lo cual favorece los intereses conjuntos de los dos pueblos y contribuye a la estabilidad de la región”. “Israel espera continuar la cooperación con el gobierno egipcio sobre la base del tratado de paz entre las dos naciones, lo cual favorece los intereses conjuntos de los dos pueblos y contribuye a la estabilidad de la región. Lo cierto es que más allá de la tenue esperanza del gobierno israelí, de mantener incólumes los lazos con Egipto y aguardar que respete el tratado de paz existente entre las dos naciones, el ex embajador de Israel en El Cairo a finales de los 90, Tzvi Mazel, en una entrevista con Radio Israel dijo que “el nuevo presidente busca la destrucción de Israel”. “Él ha dicho que quiere conquistar Jerusalén”.

Lo expresado por el diplomático israelí está avalado por el discurso en el mitin multitudinario que puso en marcha la campaña presidencial de Mohamed Morsi, en el que el imán egipcio y predicador televisivo Safwat al- Hijazi -a quien el Reino Unido puso en la lista de personas no autorizadas a entrar al país por glorificar la violencia terrorista- dijo que “el sueño del califato islámico” estaba siendo realizado por Morsi, su partido y sus seguidores y pidió que millones de mártires marchen a Jerusalén.” “Desterrar el sueño de los ojos de todos los judíos. Vamos, los amantes del martirio, todos ustedes son de Hamas. Yo digo desde esta tribuna, de Al-Mahalla, en el corazón del Delta, en el corazón de Egipto, para que el mundo entero oiga. Nosotros decimos alto y claro: Sí, Jerusalén es nuestra meta. Vamos a orar en Jerusalén, o de lo contrario moriremos como mártires en el umbral. Millones de mártires marcharemos hacia Jerusalén”.

Morsi, quien pretende aparecer como moderado-tal como falsamente lo es el presidente de la Autoridad Palestina Mahmoud Abbas,- declaró que la aplicación de la ley islámica representaba el único medio por el cual los egipcios podrían “recuperar su dignidad.” Su promesa de respetar todos los tratados internacionales para acabar con las preocupaciones de la comunidad internacional y de Israel principalmente, no resultan tranquilizadores ni verosímiles. Basta con recordar una conferencia brindada en julio de 2011 en Tanta cuando era presidente de Libertad y Justicia donde afirmó que “los sionistas están tratando de destruir a Egipto, porque ellos creen que la revolución es más peligrosa para ellos que una bomba nuclear. No podemos descontar la posibilidad de que los sionistas han hecho un pacto con las fuerzas de seguridad, altos funcionarios, remanentes del antiguo régimen, matones y hombres de negocios corruptos para destruir la revolución y con ella, todo Egipto”.

Más recientemente, en abril de 2012, en una visita que efectuó Morsi cuando estaba en campaña, al norte de la Península del Sinaí, declaró en relación al suministro de gas, que “es cierto que la seguridad nacional de Egipto y el desarrollo es un acto de protección de la seguridad nacional del estado. Con la ayuda de Alá, nuestra revolución seguirá y no permitirá que los elementos corruptos hagan compras. Israel está tratando de robar nuestros campos de gas y sacarlos del Sinaí”.

El lunes 25 de junio, la agencia de noticias iraní FARS, vinculada a La Guardia Revolucionaria del régimen del Ayatolá Jamenei, publicó una extensa entrevista en lengua farsi, donde Morsi decía que iba a revisar el tratado de paz con Israel, que la política de su país hacia Israel sería “una de igualdad, ya que no son nada menos que los israelíes de ninguna manera”, y que tenía previsto discutir con Israel, la cuestión de los palestinos y el “derecho a retorno”.

Las supuestas declaraciones de Morsi, donde se contradecía con lo que había manifestado cuando que se comprometió a respetar los acuerdos internacionales de Egipto, incluyendo su tratado de paz con Israel, fueron desmentidas por la agencia egipcia MENA, que aseguró que “ Morsi no dio ninguna entrevista a FARS y todo lo que este organismo ha publicado carece de fundamento.”

Más tarde FARS insistió diciendo que Morsi no había desmentido la entrevista. La propensión al engaño de los musulmanes, sean chiítas o sunitas, encarnada en la “Taqiyya”, torna difícil dilucidar quién dice la verdad.

Lo fehaciente y que no se puede negar es la ideología de la Hermandad Musulmana que va a gobernar a la República Árabe de Egipto “Alá es nuestro objetivo, el profeta nuestro jefe, el Corán nuestra constitución, la jihad nuestro camino, el martirio nuestra mayor esperanza”.



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