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General: Hipótesis apunta a Israel en atentados contra la AMIA y embajada de israel
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De: Ruben1919 (message original) |
Envoyé: 02/03/2015 19:24 |
LA ÚNICA HIPÓTESIS REALISTA APUNTA AL ESTADO RACISTA DE ISRAEL (por Leonardo del Grosso)B25y Resumen Latinoamericano on enero 22, 2015
Una vez más, como sucede desde que ocurrieron los atentados de la Embajada de Israel y de la AMIA, el Sionismo vuelve a explotar políticamente estos crímenes. El agente sionista que obedecía las órdenes de la Embajada de los Estados Unidos, el occiso fiscal Alberto Nisman, lanzó una impactante acusación sobre la presidenta de la Nación, su Canciller y sobre otros actores de la política nacional que tienen un perfil indudablemente antisionista. Los acusa de encubrimiento del atentado terrorista. Es el ladrón gritando “al ladrón”.
Nuevamente resulta imprescindible enfrentar estas injurias y, al mismo tiempo, profundizar en la investigación y la reflexión sobre cuál es la verdad en torno de estas masacres, habida cuenta de que en el debate en la opinión pública se sigue calumniando a inocentes como Irán y Siria y la inmensa mayoría de los periodistas siguen haciéndose los opas respecto de la hipótesis más realista y creíble: la que apunta a Israel y los Estados Unidos.
LOS HECHOS
A las 9:53 del 18 de Julio de 1994 el edificio de la AMIA se derrumba como resultado de una o varias explosiones sincronizadas. Mueren por lo menos 85 personas y cerca de 300 son heridas. Sólo tres horas más tarde tanto el gobierno de los Estados Unidos (Bill Clinton era el presidente) como el gobierno del Estado Racista de Israel (a través del primer ministro Isaac Rabin y del presidente Shimon Peres, entre otros) oficialmente acusan a Irán, que habría cometido tal atentado a través de Hezbollah. El entonces ministro del Interior del gobierno de Carlos Menem, Carlos Ruckauf, casualmente se encuentra en Washington y allí le transmiten, verbalmente y, por supuesto, sin ninguna prueba, las hipótesis que según ellos debían seguirse para dar con los autores de esta masacre, instrucciones que este alcahuete y cipayo obedece y transmite cuando regresa, inmediatamente, a la Argentina. Su jefe, el entonces presidente Carlos Menem, el 19 de julio de 1994 (sólo un día más tarde) decretó la extraterritorialidad de la zona del crimen y puso en manos de dos países extranjeros la investigación in situ, permitiendo además que los servicios de inteligencia de estos países definieran el radio de esa extraterritorialidad.
Estos países son Estados Unidos e Israel (por supuesto, ningún juez federal presentó ni siquiera una cautelar ante semejante acto de cipayaje ante potencias extranjeras). Así, Policía Federal, SIDE, Gendarmería, Ejército Argentino, para la investigación de esta masacre quedaron a las órdenes de las Fuerzas Armadas de Israel. El 21 de Julio de 1994 el diario La Nación informa que Menem instruye a su ministro de Defensa lo siguiente: “hay que seguir la pista de individuos de someter total o parcialmente la Nación al dominio extranjero o a menoscabar su independencia o integridad” (art. 215 inc. 1 del Código Penal-CP); alterar las relaciones amistosas del gobierno argentino con un gobierno extranjero (art. 219 del CP) (los gobiernos de Irán, Siria y El Líbano); denegación y retardo de justicia (art. 273 del CP), al negarse a sobreseer a Alberto Kanoore Edul; abuso de autoridad, violación de deberes de funcionario público y prevaricato (art. 248, 249 y 269 del CP); discriminación y persecución por motivos religiosos (art. 3 “in fine” de la ley 23.5929), por la animadversión demostrada y la discriminación contra los musulmanes; falsa denuncia (art.245 del CP) contra el sheij Roberto Medina, quien fue absuelto por el TOF-5 (para más detalles leer nota linkeada al principio del párrafo).
Uno de los puntos de la denuncia refiere a la denegación de Justicia. En reciente reportaje que le realizaron en la publicación “Democracia” Labaké se explaya: “Sobre el presunto coche bomba le presenté 14 ejemplos de atentados, con fotos y documentación puntual, en que fueron hallados restos del chasis, puntas de ejes y demás partes de la estructura de los vehículos estallados. ¿Dónde están los restos de la presunta Traffic? Según el comandante retirado de Gendarmería Osvaldo Laborda, perito de la DAIA, los restos del rodado podrían estar tres metros debajo de la vereda. Nisman se opuso a la excavación porque según él podría socavar los cimientos de la nueva sede de la mutual. Es un pretexto. Tanto Gendarmería como otras fuerzas de seguridad argentinas tienen el Geo-radar, un instrumento con el que se puede hacer una pasada en 5 minutos sin que entrañe ningún riesgo. ¿Por qué se niega el fiscal a autorizar esta sencilla pericia? Porque no hay rastros de ningún vehículo. Esto lo denuncié ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos hace 8 años, pero nunca tuve respuesta”. En su libro Labaké se explaya respecto al pretendido coche bomba y después de desplegar su minuciosa análisis de las “investigaciones” realizadas por fiscales y jueces concluye: “lo dicho en este capítulo (se refiere al capítulo ‘¿dónde está la Trafic?’) es más que suficiente para comprobar que el coche bomba Trafic nunca existió y que, tanto el fiscal como el juez y los camaristas de apelación están mintiendo sobre el particular. En segundo lugar se deduce que están ocultando que la explosión fue adentro del edificio de la AMIA”. Labaké afirma que esto “abre la seria y leǵitima sospecha de que así fue. Nadie se juega tan a fondo y comete tantas y tan groseras arbitrariedades e irregularidades si no es para ocultar un hecho muy grave y si no tiene una razón muy poderosa para hacerlo y mucho poder para silenciar la maniobra ante todos: gobiernos, medios nacionales y extranjeros, etc”.
Otro de los investigadores más calificados sobre el atentado a la AMIA y sobre el encubrimiento sionista del mismo es José Petrosino. En un artículo publicado en 2006 en la Red Voltaire (Investigando la bomba en la Asociación Mutual Israelita), Petrosino afirma: “En diciembre del 1994 los periodistas Jorge Lanata, Joe Goldman y un nutrido y selecto grupo de colaboradores publicaron el libro ‘Cortinas de humo’, fruto de sus investigaciones ‘de campo’ comenzadas a poco de la voladura (entrevistaron a numerosos testigos y realizaron minuciosos análisis y estudios) donde probaban que la explosión (o explosiones) había(n) ocurrido en el interior del edificio y que lo del coche-bomba/conductor suicida era, justamente, una cortina de humo. Posteriormente el mismo Lanata manifestó que la publicación del libro le había traido ‘muchos problemas'(?) por lo cual se arrepentía de haberlo hecho.
Aunque posteriormente en su declaración como testigo en la sala confirmó puntualmente los hallazgos del libro. La sola duda de la existencia del coche-bomba, es ya prueba concluyente de su inexistencia. La amplia experiencia mundial (miles de casos) demuestra que nunca la ha habido en ese aspecto. Cuando se ha utilizado esta modalidad terrorista invariablemente ha quedado en el lugar, perfectamente identificable como tal, más del 30 % del vehículo y la mayor parte del resto se recoge en la inmediaciones, y nunca se ha dado que el motor del vehículo se rompa en pequeños trozos. La Argentina se convertiría así, entre otras ‘rarezas’, en el único país en el mundo en que los coches-bomba (‘pasó lo mismo’ en la Embajada de Israel) se desmenuzan al explotar, ‘evaporándose’ en su mayor parte”.
Y justamente, respecto de la Embajada de Israel, Juan Gabriel Labaké nos cuenta en su libro las peripecias de la investigación que llevó a cabo la Corte Suprema de Justicia (debido a que está afectado directamente un Estado extranjero la instrucción de la causa la llevó a cabo la Corte Suprema), con la transcripción de testimonios calificados y documentos de la causa. Nos explica Labaké en su libro: “el Dr. Alfredo Bisordi en 1992 estaba a cargo de la Secretaría Penal de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. En tal carácter le correspondió llevar adelante en la práctica la investigación del atentado a la Embajada de Israel bajo la directa supervisión del Dr. Ricardo Levene (h)” (que era el presidente de la Corte en aquellos años). Labaké transcribe buena parte de las declaraciones de Bisordi ante la Comisión de Juicio Político de la Cámara de Diputados el 5 de marzo de 2002. De acuerdo con la versión taquigráfica del testimonio de Bisordi, tomo algunas de las citas textuales que están en el libro de Labaké: “en el atentado a la Embajada de Israel intervino la Comisaría nº 15, a cargo del comisario Meni Battaglia. El comisario me dijo que le llamó la atención la presencia de un boina verde de la Embajada de los EE.UU., quien (…) estimaba que la explosión había sido adentro. Más tarde el comisario Battaglia desmintió estos dichos, pero yo puedo carearme con él porque eso me lo dijo en la cara. (…) A las 9 ó 9 y media de la noche (del mismo día del atentado) se hizo presente en la Comisaría el jefe de Seguridad de la Embajada, quien dijo llamarse Ronie Gornie. Esta persona, que demostraba tener muy fluido contacto con las autoridades de la Comisaría 15, trajo la teoría de que el atentado no debía ser investigado por el lado del ingreso de los materiales (de construcción, ya que estaban haciendo una obra en el edificio diplomático), sino por la hipótesis de la existencia del coche bomba. (…) Debo manifestar que el secuestro del motor de la camioneta F-100 (…) se produjo en circunstancias que pudieron haber sido mucho más claras. En ese momento, yo me encontraba presente en la Comisaría y podía haber sido informado del secuestro de ese motor, cosa que no ocurrió. No existe acta del secuestro, solamente una fotografía donde aparece el motor cortado a la altura del sexto cilindro, con la numeración completa (nota de Labaké: ¡igual que en la AMIA!). Luego hay un acta firmada solamente por los bomberos, según la cual se procedió de esa manera porque no había testigos (nota de Labaké: ¡igual que en la AMIA!).
Lamentablemente pudieron haberme comunicado a mi para secuestrar el motor, pero no lo hicieron”. (…) “Un día llegue de improviso a la Comisaría y me dicen: -el comisario está tomando declaración a un testigo clave. -Que lástima que no me han avisado… Bueno, lleveme donde está declarando. El testigo estaba declarando que era taxista y había llevado a unos pakistaníes desde la Av. Córdoba hasta un departamento de Boedo. Le pregunto: -¿Cómo se llama usted? -Me llamo Israel Man. -No me joda. -¿Por qué Doctor? -¿Así que usted se llama el ‘Hombre de Israel’ y es taxista? ¿Vos en qué guerra participaste? Se puso muy nervioso y me dijo: -En realidad yo fui coronel en la Guerra de los Seis Días. Entonces le digo al comisario: -Mire comisario, yo esta clase de porquería no quiero. De manera que ese señor ni era taxista ni había visto nada.
Esta es una anécdota que muestra por qué en este asunto me he tenido que comer muchos injustos ‘garrones'; se dijo que no se hizo nada, se me acusó de nazi, etc. (…) Por cierto que el vehículo (el coche bomba F-100) no fue visto por nadie”. Ante las dudas existentes respecto de las pericias (fraudulentas) de la Policía Federal y de la Gendarmería respecto de como había sido la explosión, la Corte Suprema en 1996 encargó un nuevo peritaje a la Academia Nacional de Ingeniería. Labaké destaca al respecto: “cuando, en agosto de 1996, la Corte dio a conocer el resultado de estas pericias, el embajador israelí señor Avirán las rechazó de plano y, junto con la DAIA, la prensa en general y sectores políticos como la Comisión Bicameral de Seguimiento del Atentado a la AMIA, iniciaron una campaña de desprestigio contra algunos integrantes de la Corte Suprema y los ingenieros peritos, tildándolos de ‘antisemitas’”.
Ante esta situación controversial, con la comunidad judía residente en Argentina -conducida por la Embajada de Israel y por la DAIA y la AMIA- realizando una fuerte presión contra la Corte Suprema, ésta convocó a una audiencia a todos los peritos. La misma, que tuvo carácter reservado, fue realizada el 15 de mayo de 1997. Sin embargo, un medio periodístico tuvo acceso a los 77 folios de las actas de dicha reunión, donde los ingenieros de la Academia Nacional de Ingeniería que realizaron el estudio del atentado a la Embajada concluyen de manera indudable, con sólido respaldo científico, que la explosión se produjo adentro. La presión sobre la Corte Suprema para que llegara a conclusiones diferentes a las que surgían objetivamente fue creciendo en intensidad con el uso del clásico terrorismo político de acusar de “antisemita” a toda persona u organización que se oponga al Estado Terrorista de Israel y ya con amenazas cada vez más pesadas sobre los miembros de la Corte Suprema de Justicia. Labaké cita entre otros este párrafo de una nota de Juan Salinas en la revista Poder del 11 de septiembre de 2004: “la presión para que la Corte se aviniera a respaldar el consenso alcanzado por la CIA y el Mosad de que el atentado había sido instigado por Irán y cometido por un kamikaze libanés… fue incesante. Beraja (titular de la DAIA en ese momento) y Avirán pretendía pasarle la investigación al juez Galeano”. Labaké relata que “en mayo de 1999, cuando las violentas protestas de los disconformes con la pericia de la Academia se habían ‘enfriado’, y la pericia misma había entrado en la nebulosa de la memoria colectiva, la Corte (aún con la composición de la época del Dr. Menem) aprobó y difundió una acordada sobre este caso. En ella aseguró (con la disidencia de los Dres. Belluscio y Petracchi) ‘que se había utilizado un coche-bomba’ y que los perpetradors eran una presunta ‘Jihad Islámica’ a la que le asignó ser ‘el brazo armado de Hezbollah'”. En diciembre de ese mismo año 1999 (ya con De la Rúa en la Presidencia del país), la C.S. le dio una puntada final a este encubrimiento publicando un fallo que reafirmó aquello acordada sin fundamentos.
En el caso del atentado a la AMIA, la fabricación de pruebas tiene uno de sus capítulos en la falsa identificación del “conductor suicida” de la Trafic. Esto dice al respecto Raúl Kollman en Página/12 del 18 de julio de 2014: “Nisman sostiene que el atentado fue cometido por un suicida llamado Ibrahim Berro. No hay evidencias de su llegada a la Argentina ni el nombre con el que ingresó ni el lugar por el que entró al país. Tras un viaje a Estados Unidos, el fiscal afirmó que dos de sus hermanos, que viven en Chicago, confirmaron la versión, pero si se lee la declaración de ambos, más bien dicen lo contrario: que Ibrahim murió en el Líbano combatiendo contra fuerzas israelíes. La otra prueba de la participación de Berro es que desde Buenos Aires hubo llamadas a su familia en el Líbano y a una oficina de Hezbollah, pero semejante información proviene de informes de inteligencia”. O sea: todo un gran montaje.
Respecto de la comparación de los dos atentados Labaké en su libro expresa: “en el capítulo ocho he ofrecido ya un resumen de la información que dieron los medios de comunicación en los primeros días en el caso AMIA, y su comparación con la dada en el caso Embajada. La similitud es notable y muy sugestiva. En ambas oportunidades, las primeras noticias fueron claras y categóricas: se trató de una explosión interna, o implosión, y no hubo coche bomba. Luego, debido a fuertes presiones de la Embajada israelí, de la DAIA y de la AMIA, se cambió ‘misteriosamente’ el relato oficial para hacer aparecer de la nada un coche bomba: una F-100 en la Embajada, y una Trafic en la AMIA”. A raíz de las declaraciones del Dr. Claudio Lifschitz, quien fuera Secretario del Juez Juan José Galeano y diera cuenta de las graves irregularidades cometidas por el Juez y varios de sus funcionarios, un nuevo juicio sobre encubrimiento comenzará posiblemente en el segundo semestre de este año. Tal como lo relata la presidenta Cristina Fernández de Kirchner en su carta dada a conocer ayer están acusados en ese juicio “Juan José Galeano (ex juez): por los delitos de peculado – malversación de caudales públicos, coacción, falsedad ideológica de documento público, privación abusiva de la libertad, encubrimiento, violación de medios de prueba y prevaricato; Hugo Alfredo Anzorreguy (ex Secretario de Inteligencia): por los delitos de peculado, encubrimiento, abuso de autoridad y falsedad ideológica de documento público; Eamon Gabriel Müllen y José Carlos Barbaccia (ex- fiscales): por los delitos de privación abusiva de la libertad agravada, peculado y coacción; Carlos Alberto Telleldín (reducidor de autos), Víctor Stinfale (abogado), Ana María Boragni (pareja de Telleldín), Rubén Ezra Beraja (ex Presidente de la DAIA), Patricio Finnen (ex agente de la SIDE): Por el delito de peculado; Carlos Saúl Menem: por los delitos de encubrimiento, falsedad ideológica, violación de medios de prueba y abuso de autoridad; José Alberto ̈el fino ̈ Palacios (ex PFA): por los delitos de encubrimiento, abuso de autoridad y violación de medios de prueba; Juan Carlos Anchézar (ex Subsecretario de Inteligencia): por los delitos de encubrimiento, abuso de autoridad y falsedad ideológica; Carlos Antonio Castañeda (ex PFA): por los delitos de encubrimiento, abuso de autoridad, violación de medios de prueba y falsedad ideológica. Resta indagar a un grupo de Secretarios de Galeano y al Dr. Carlos Corach quien fuera sobreseído por el Juez Lijo, pero revocada dicha sentencia por la Cámara de alzada”.
Como se ve, la lista de jueces, fiscales y funcionarios del Estado se puede hacer infinita. Salvo honrosas excepciones tienen las manos manchadas con el encubrimiento de estas masacres, lo que es lo mismo que decir las manos manchadas de sangre.
EL ESTADO TERRORISTA DE ISRAEL
De todo este racconto, que de ninguna manera es exhaustivo pero entiendo que sí harto elocuente, surge claramente que ni Irán, ni Siria, ni Hezbollah son autores del atentado a la AMIA. Si investigadores sionistas como Nisman, con plenos poderes y el apoyo de todo el Poder Judicial Argentino y, en su momento, también del Poder Ejecutivo Nacional, no pudieron demostrar el guión elaborado por el mismo Sionismo, es porque no se puede demostrar, porque tales “sospechosos” no son los que hicieron esa masacre y porque tanto el atentado a la AMIA como el atentado a la Embajada de Israel no ocurrieron como los cuenta la versión de los jueces y fiscales que hasta hoy han actuado. No existen los coches- bomba. No existe los conductores suicidas. No existe nada que pueda demostrar la participación de Irán, ni de Siria, ni de Hezbollah. Por lo tanto, todos los sospechosos que prácticamente, a fuerza de repetición, son señalados como culpables, no lo son. Hablar de Irán, de Siria y de Hezbollah en estos casos es calumniar y, al mismo tiempo, indirectamente es encubrir a los verdaderos culpables. Sin embargo, hoy en la discusión pública se sigue hablando de Irán, de Siria y demás, en lo que no es otra cosa que un ejercicio de difamación. Aquí la hipótesis más realista es la que apunta a elementos del Estado Terrorista de Israel, pero son muy pocos los que lo dicen con todas las letras, y muchos los que, aún oponiéndose a los sionistas, se hacen los tontos, en una actitud por cierto bastante miserable, y siguen hablando de Irán o Siria, de los cuales uno de los ejemplos más claros es el ex-canciller Taiana que, sea por imprudencia o por convicción, actúan como peones del veneno hablando contra Irán y, por lo tanto, llevando agua al molino de los demonios sionistas.
Seguramente mucho no le dirán los nombres Sivan y Paul Kurzberg, Yaron Shmuel, Oded Ellner y Omer Marmari. ¿Sabe por ejemplo, que las únicas personas que fueron detenidas el mismo día en relación con los ataques terroristas del 11 de septiembre 2001 son todos israelíes? Justamente son esas cinco personas que le acabo de nombrar. En este artículo de la Red Voltaire encontrará toda la información de ellos:
11 de septiembre: ¿Una operación que se organizó desde adentro o una operación del Mosad? Dos argentinos que vienen denunciando e investigando son Oscar Abudara Bini y el ya nombrado José Petrosino. En otro artículo publicado hace ocho años en la Red Voltaire (Investigación del atentado de Buenos Aires en 1994: ¿Musulmanes o pista israelí?) estos dos investigadores demostradamente imparciales expresan: “Investigaciones internacionales denuncian Terrorismo de Estado Postmoderno, coordinado por Israel, Inglaterra y USA. Tal violencia, desde la implosión de la URSS fabrica una Guerra Santa. Parece increible, que el ’11-S’, EEUU haya masacrado a 3 mil ‘ciudadanos’ negros y latinos en el atentado a las Torres Gemelas. Pero hay antecedentes en la historia de EEUU de estas justificaciones para entrar en guerra: explosión del Maine en La Habana para atacar Cuba, pasando por Pearl Harbour en la Segunda Guerra Mundial y el incidente de Tonkin para invadir a Vietnam. Horrendo, pero avanzan investigaciones francesas, alemanas, americanas y causas judiciales en EEUU. No nos crea a priori como hizo con Menem y Galeano, busque en Google referencias de Philips Berg, Stanley Hilton, Reopen 9-11, Red Voltaire, Thierry Meyssan, Axis for Peace, Alex Jones, James Petras, William Rodríguez, Andreas von Bülow y otros. El estudio comparativo, de estos atentados atribuidos a musulmanes, ayuda a entender qué pudo y puede estar pasando en Argentina. Nuestra investigación sobre la pista israelí de ambos atentados está presentada ante los tribunales competentes. Pero: ¿Cómo se explica la posibilidad de que Israel haya masacrado a su propia gente? Por motivos similares a los que tuvo EEUU contra los suyos y aunque repugne, comprendamos que para ‘Ellos’ son las formas actuales de guerrear. Si no les importaron tres mil americanos, porqué habrían de compadecerse por cien argentinos”. La política del Estado Racista de Israel es un rosario de acciones genocidas (los bombardeos a la población palestina y su apoyo al Estado Islámico y demás organizaciones terroristas de ese tipo son algunos ejemplos), operaciones de bandera falsa y crímenes de todo tipo. El Estado Racista de Israel es un Estado bandido, el más condenado por las Naciones Unidas, el más individualista, el más aislado, el más repudiado por el mundo entero, el más indigno. Es la más clara expresión de la doble moral imperialista. Siempre fue un Estado hostil con nuestra Patria (¿alguna vez apoyó nuestro reclamo por Malvinas? ¿alguna vez votó a favor de Argentina en las Naciones Unidas?) y el Sionismo, en tanto construcción ideológica sobre la que se basa la alianza entre los Estados Unidos y el Reino Unido es, desde las Invasiones Inglesas para acá, el principal enemigo de la Argentina. Hoy mismo los principales operadores de acciones destituyentes contra el gobierno constitucional son sionistas, de la misma forma que lo son los que hicieron los golpes contra Chávez y contra otros gobiernos progresistas en América Latina. El Estado Genocida, Racista y Terrorista de Israel es la creación más característica del Sionismo. Si se demostrara la implicación de Israel en los atentados terroristas realizados en Argentina nuestro país debería romper relaciones diplomáticas con ese país, porque constituirían un hecho de guerra, ya que miembros del aparato de ese Estado, con el encubrimiento de ese Estado, masacraron ciudadanos argentinos.
El Estado Racista de Israel y los Estados Unidos no sólo son la hipótesis más realista, sino también la más creíble.
NISMAN VOLVIÓ AL ATAQUE
En estos últimos días el agente sionista, fiscal Alberto Nisman, que en momentos en que escribí esta nota, el 19 de enero de 2014 apareció muerto en su departamento, había vuelto al ataque contra la Presidenta, contra el canciller Héctor Timerman y contra el dirigente de MILES, Luis D’Elía, el diputado nacional de La Cámpora Andrés Larroque y el secretario general de Quebracho, Fernando Esteche. Además de la Presidenta y su Canciller, no es casual a quienes eligió como blancos de sus maniobras: todos reconocidos dirigentes políticos que se oponen al Sionismo. Como siempre, sus acusaciones son fraudulentas y mentirosas, y lo único que persiguen es continuar haciendo terrorismo político e ideológico, tal el estilo del Estado Terrorista de Israel. La comparencia que iba a tener lugar este mismo 19 de enero en el Congreso Nisman pretendía que fuera en secreto. Me pregunto: ¿por qué en secreto? Si alguien tiene la razón y tiene la Verdad no va a andar escondiéndose. Finalmente, por impulso del kirchnerismo y de otras fuerzas políticas, el fiscal Nisman iba a tener que actuar públicamente, sin esconderse. Pero los demonios huyen de la luz. El mismo era conciente de cuál había sido siempre su vil juego, al servicio de los más oscuros poderes del mundo. Ya estaba perdido. Derrotado. Ronald Kenneth Noble, el de Interpol, había dicho claramente que Nisman era un mentiroso. Canicoba Corral no endosó las escuchas que Nisman había ordenado, sino que las desautorizó y además se quejó de que Nisman no le hubiera informado de semejante acusación. Las pretendidas “pruebas” de Nisman son tan “sólidas” como todo lo que los jueces han hecho hasta ahora en relación con estas masacres. Que se haya sacado la vida o lo haya asesinado el Mosad demuestra esto. Lo peor de aquí en adelante es que así como el Sionismo lucró políticamente todos estos años con las personas -en su mayoría de ascendencia judía- que asesinaron en sus atentados de bandera falsa, así lo harán con esta muerte, pretendiendo que el responsable directo o indirecto es el gobierno de la Argentina. Aquí en nuestro país lo más probable es que se demuestre que fue efectivamente un suicidio, pero en el exterior, sea cual sea la conclusión definitiva sobre las causas de la muerte de Nisman, el pool de medios de comunicación sionistas mentirá al mejor estilo nazi y dirá que fue asesinado por los servicios secretos (ahora bajo la conducción de Parrilli) del gobierno nacional, para criminalizar a la Argentina por su actitud de creciente autodeterminación. El mismo juego en todo el mundo: en Ucrania los sionistas masacran trabajadores en Odessa (La masacre de Odesa fue organizada en la cúpula del régimen ucraniano) y en Donetsk (Al menos 10 muertos por el impacto de un proyectil en un autobús cerca de Donetsk) y derriban un avión de pasajeros ) Los familiares de las víctimas del vuelo MH17 piden una investigación a la ONU, Países Bajos se niega a pedir que la ONU dirija la investigación del Boeing MH17, Vuelo MH17: El gobierno holandés se niega a revelar “pacto secreto” sobre la tragedia y búsqueda sobre derribo del vuelo MH17), y de esas masacres realizadas por ellos acusan a Rusia; aquí en Argentina de la muerte del fiscal Nisman querrán acusar a Cristina Fernández de Kirchner. Siempre la misma política demoníaca para sustentar sus campañas de opresión y genocidio, en Medio Oriente o en Ucrania, en África o Argentina. El cáncer sionista quiere llevar al mundo a una Guerra Mundial de catastróficas consecuencias. Los pueblos patriotas y antiimperialistas del mundo, unidos venceremos. La Argentina nunca estuvo al margen de estas conspiraciones criminales. Los atentados a la Embajada de Israel y a la AMIA son la más clara expresión de ello. El Sionismo es el culpable. El Sionismo es la hipótesis más real y creíble.
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Uno de los referentes de los familiares de las victimas de Amia Asegura que el fiscal "no fue un héroe"
Sergio Burstein recuerda sus últimas discusiones con Nisman
Sigue pensando que fue correcto el Memorándum con Irán. Está decepcionado con la investigación del fallecido funcionario judicial sobre el atentado. Defiende, sin embargo, la actuación del gobierno nacional en los últimos 13 años.
Luis Rodrigo
politica@ellitoral.com
—Aníbal Fernández calificó a Alberto Nisman como “un turro”, “un sinvergüenza”. ¿Cómo abordar declaraciones oficiales de este tenor cuando lo que se necesita es reflexionar?
—Aníbal Fernández es Aníbal Fernández. Todos conocemos su manera de encarar las cosas, de hablar y de exponerlas. Lo que sí digo, y por mi cuenta, es que en el país se ha construido un héroe. A quienes así lo creen les pregunto: ¿por qué Alberto Nisman un héroe? ¿Por lo que hizo en la investigación del atentado a la Amia?... Entonces serían muchos los fiscales heroicos, por hacer su trabajo: investigar. Y la que llevó adelante Nisman es un poquitito más profunda que la del destituido juez Galeano. Es cierto, avanzó un poco más... Pero eso no lo transforma en héroe.
¿Es héroe porque hizo la denuncia que hizo? Si es así, tiene pies de barro. Es una denuncia que nos causó mucha vergüenza, mucho dolor, mucha preocupación, mucha indignación por radicar una denuncia política y no jurídica.
—¿Por qué vergüenza?
—Es que Nisman nos puso en una situación muy violenta (a los familiares de víctimas), porque nos sentimos defraudados, engañados, usados, por no habernos dicho lo que él sabía. Y porque no tuvo la valentía de hacerlo. Él permitió que nosotros, en el caso de que su denuncia (de encubrimiento por parte de la presidente) estuviera fundada en hechos ciertos y verdaderos, apoyáramos el memorándum (con Irán) a destajo.
Si alguien sabía de nuestro apoyo a su investigación, ése era Alberto Nisman. Si se pide el entrecruzamiento de llamadas yo debo tener, con Alberto, no menos de 100 ó 150 a raíz del memorándum. Si él sabía que ese acuerdo con Irán era lo que él sostiene en la denuncia, debió decírnoslo. No hacerlo habla muy mal de él como persona. Confiamos en él, pero no recibimos el mismo trato. Y tardamos 10 años en darnos cuenta.
—¿Cuándo, exactamente?
—Cuando supimos de su posición crítica sobre el memorándum estalló una relación que ya era conflictiva. Que había comenzado, como cualquier relación de un fiscal y un querellante, con confianza, con esperanzas. A medida que fue pasando el tiempo todo esto fue cambiando... Había muchas preguntas sin respuestas, o sin respuestas coherentes.
—¿Por ejemplo...?
—La última reunión que mantuvimos con él le dijimos que no queríamos irnos de la misma manera “llenos de sanata”. Le pedimos algo “en concreto”, qué pista había o algún elemento cierto. No podemos tras 20 años seguir esperanzados en una falsa pista y que luego un año y medio después, se te caigan... es como que te querés mantener en tu puesto generando falsas expectativas. Así ya llevamos años.
La respuesta de él (Nisman) fue “a tal punto hay novedades, que estoy en condiciones de decirles que la Side tiene información de las escuchas entre una persona y Moshen Rabbani”. Cuando lo escuchamos dijimos: ¡por fin!, esto abre la esperanza de pruebas concretas y transformar los indicios que entrega la Side en algo concreto y lo que por fin parecía que iba a hacerse era lo que reclama el juez de la causa Canicoba Corral: “Transfórmeme en prueba concreta estos indicios”.
Yo hoy no puedo dar el nombre de esa persona, porque probablemente es aún un secreto, pero sí menciono a Rabbani porque a ir a juicio por el pago de los 400 mil dólares-pesos y está en esa escucha de la que nos habló Nisman.
El fiscal nos dijo “esto está”, y cuando le preguntamos cuándo se iba a presentar (nosotros estábamos con nuestro abogado, éramos como 8 personas) nos pidió esperar. “La Side está esperando el momento político oportuno para hacerlo público”, nos dijo. Cuando escuché eso pensé: estamos en un grave problema, porque si el fiscal acepta que la Side maneje políticamente una información clave para la causa... bueno, es el momento de sacarlo de la causa.
—¿Cuándo fue eso?
—Hace un año y tres meses. Consta en la causa porque nosotros presentamos un escrito... Porque dejamos pasar un mes, no pasó nada, un mes y medio, y nada... Lo asentamos en la causa. Lo que nos dijo Nisman nunca fue aportado. Ése fue el comienzo, prácticamente, para nosotros del final de nuestras expectativas sobre la labor del fiscal.
Después, a los 5 minutos de haber escuchado su denuncia (la acusación de encubrimiento a la presidenta, contra el Memorándum), todos salimos a decir lo mismo. Y fue sin hablarnos antes, ni con los integrantes de mi agrupación ni con los de otras, como Memoria Activa, dijimos -con matices- lo mismo: que era una vergüenza lo que estaba pasando.
—En esta decepción con la labor de Nisman, con lo poquito dice Ud. que se ha avanzado... ¿no hay ninguna responsabilidad del gobierno nacional?
—Siempre que se trata de mezclar la política con la Justicia, me pregunto a qué se debe esto... Y se debe a que en este país hay una palabra, que es realmente terrible, y que el pueblo se ha acostumbrado a escucharla tanto que la toma como parte de si mismo, que es la palabra impunidad.
Aquí, la responsable es la impunidad, la impunidad con la que la Justicia se pudo manejar como quiso y hacer lo que hizo, o no hacer lo que no hizo. Dejarnos con las manos vacías de justicia.
Hubo una sociedad perfecta entre el gobierno de por entonces (cuando se cometió el atentado terrorista) con los que estaban encargados de investigar: juez, fiscales, servicio de inteligencia, policías, presidente de la Nación (Menem).
Hoy, uno habla de la denuncia y habla de la muerte de Nisman y automáticamente uno tiene que decir que aquí va a ir juicio oral y público un presidente de la Nación (Menem). Realmente me da vergüenza tener que hablar de esto con todos los medios extranjeros que vienen otra vez a la Argentina, ahora por Nisman. Y cómo no me va a dar vergüenza... El presidente que representaba a todos los argentinos va a juicio por encubrir el atentado a la Amia.
Él (Menem) dio la orden para que la Justicia y todos aquellos que debían investigar dejaran de hacerlo, que miraran para otro lado. Había una pista concreta que era la pista de Alberto Kanoore Edul, una persona que había hablado con Carlos Telleldín el día de la entrega de la camioneta, que tenía en su agenda el teléfono de Mosher Rabbani y que en la puerta de la Amia se había colocado un container, por la empresa Santa Rita, que también estaba muy cercano ese día a una de sus propiedades... ¿por qué se dejó de investigar? Eso lo ordenó un presidente. ¿En qué país vivimos? No les importaron los 85 muertos... ¿Nadie se reveló ante esa orden? Eso es impunidad. Cuando aquel poder político cuando actuó, lo hizo para esconder. Y por eso hoy estamos como estamos.
—¿Y ahora, con el actual gobierno?
—Mire, si viene el Poder Ejecutivo y me dice que me va a firmar un decreto que dirá que al atentado lo cometió tal o cual... no me sirve, y tampoco me sirve una ley del Congreso que diga lo mismo. Lo único que nos sirve, la única respuesta que estamos esperando es la de la Justicia. Tiene que investigar y juzgar; que condenar o absolver.
—¿Ud. cree que Nisman condujo la investigación sobre Amia en forma totalmente independiente del Ejecutivo?
—Y... yo no tengo una manera de poder aseverarlo.
—Si fue tan influyente la Side sobre la investigación de Nisman -al punto de especular con los tiempos políticos para sustanciar pruebas- y como ésta depende del Ejecutivo... ¿no hay responsabilidades del gobierno?
—Es cierto: el Servicio de Inteligencia responde en forma directa a la presidencia de la Nación, sin ninguna duda. Ahora, ¿quién tiene que valorar y quién tiene que establecer cuándo es o no importante la información que da la Side? Es la fiscalía nacional, la encargada de la investigación (Nisman).
El gobierno nacional lo que hizo fue defender su investigación. Y ésa era la gran discusión que yo tenía con Alberto Nisman, porque yo le decía: no existe nadie que haya defendido más tu investigación que este gobierno, y él así finalmente también lo dejó por escrito. Él nunca pudo rebatir esto. Pero él sostenía que se hizo el Memorándum porque no se apoyaba su investigación, y eso es una fantasía. Los hechos indican que el gobierno apoyó su investigación: eso es lo que está escrito y firmado.
—Haber hecho aprobar el Memorándum con Irán, ¿no fue una ingenuidad? ¿Ud cree que había alguna chance de que Irán permitiera ver qué pasó?
—Sí, claro... tal como se nos podría acusar a nosotros de ingenuos, porque seguimos pidiendo Justicia. Sí, somos ingenuos. Lo somos cuando peleamos con la ilusión de que vamos a llegar a saber la verdad. Sí, somos ingenuos. Pero necesitamos saber la verdad y en esa necesidad, a lo mejor uno actúa ingenuamente. Es así, uno no se quiere morir sin saber. Apelamos a todo lo que esté a mano dentro del marco legal, y esta vez cuando se planteó esta herramienta política la apoyamos, porque necesitamos saber la verdad.
Claro que yo no voy a aceptar viajar a Irán, ¿por qué tenemos que viajar a Irán? Pero luego uno reflexiona y ve que de esta forma algo se podría lograr... Y entonces acepta, está bien: viajemos a Irán. El juez estaba dispuesto a hacerlo. ¿Fuimos ingenuos? Y... yo prefiero pecar de ingenuo y no de encubridor.

Sergio Burstein, referente de la Asociación 18J Sobrevivientes, Familiares y Amigos de las Víctimas del Atentado a la Amia.
Foto: Flavio Raina
Impasse en la investigación
La causa por la muerte de Alberto Nisman ingresaría, en lo referente a la pesquisa en sí, en un compás de espera hasta el próximo 30 de marzo, cuando comience a deliberar la junta médica que deberá dirimir las diferencias entre los peritos oficiales, de la querella y de la defensa y, sobre todo, fijar la hora del deceso del titular de la UFI-Amia.
Según está previsto, la junta médica empezará a trabajar ese día para elevar a la fiscal Viviana Fein un informe que le permita resolver los puntos oscuros que se abrieron en la causa.
Por lo pronto, en esa pericia no estará Enrique Prueger, el criminalista que había sido designado como “perito oficial” para investigar la muerte del fiscal Nisman, que el viernes pasado fue apartado por orden de la jueza Fabiana Palmaghini a raíz de un pedido de la querella y que ayer insistió con la hipótesis de suicidio.
La querella a cargo de la jueza Sandra Arroyo Salgado, madre de las dos hijas de Nisman, sostuvo sin embargo que el fiscal de la causa Amia fue víctima de un “magnicidio” y dio cuenta de la investigación que llevaron adelante sus peritos en base a las fotografías de la escena del hecho y el informe de la autopsia.
La defensa de Diego Lagomarsino, el técnico informático que trabajaba para la UFI-Amia y le prestó el arma a Nisman, también cree que el fiscal pudo haber sido asesinado pero rechazó de modo tajante que su cliente pueda ser un sospechoso.
Los peritos de Arroyo Salgado fijaron la hora de la muerte de Nisman en la tarde del sábado 17 de enero, el mismo lapso donde Lagomarsino estuvo en el departamento entregando el arma que su jefe le había solicitado para defenderse por si lo insultaba un “loquito” en la calle cuando estuviera con sus hijas. Pero los peritos oficiales de la Corte Suprema de Justicia establecieron que la hora de la muerte de Nisman fue entre las 14 y las 15 del 18 de enero.
El cadáver de Nisman fue hallado en la noche de ese domingo 18, después de una larga demora de los custodios para reportar la ausencia de respuestas del fiscal y localizar a la madre del funcionario para que ingresara a la vivienda de Puerto Madero.
"La verdad, a nosotros, a los que esperamos desde hace 20 años saber la verdad, ya no nos importa lo que la gente piense o diga... sólo nos preocupa lo que nos dicen nuestras familias”.
Sergio Burstein,
padre de Mariano y Romina, que perdieron a su madre, Rita Worona, en el atentado a la Amia.
Cómo sigue la causa sobre encubrimiento
La Cámara Federal pretende resolver cuanto antes el futuro de la causa iniciada por la denuncia que presentó el fiscal Alberto Nisman cuatro días antes de aparecer en su departamento con un tiro en la cabeza.
Los jueces de la Sala I del tribunal se propusieron darle una definición al asunto cuanto antes, pues están en juego cuestiones de gravedad institucional, dado que los denunciados son la presidente Cristina Kirchner, el canciller Héctor Timerman y el diputado camporista Andrés Larroque, entre otros señalados por Nisman. El fiscal los acusó de complotarse para armar un plan que libraría a ex altos funcionarios iraníes de las acusaciones que pesan en su contra como autores e ideólogos del atentado.
En primera instancia, tras la muerte de Nisman, el fiscal Gerardo Pollicita impulsó el caso y pidió realizar medio centenar de medidas de prueba para avanzar y establecer si la denuncia es verosímil. Pero el juez Daniel Rafecas, tras estudiar el expediente una semana, entendió que no había evidencias para sostener la denuncia. Y dos días antes de que la presidente Cristina Kirchner inaugurara ante la Asamblea Legislativa el período ordinario de sesiones en el Congreso, desestimó la denuncia.
El fallo le dio oxígeno al gobierno, pero Pollicita apeló el desistimiento para que la Cámara Federal revise el fallo de Rafecas. Quien debía defender la denuncia de Nisman ante ese tribunal es Germán Moldes, el fiscal ante la Cámara Federal.
El gobierno, a través de la defensa del diputado Larroque, intentó apartarlo del caso, pero la Sala I de la Cámara, con el voto unánime de los tres jueces Eduardo Freiler, Eduardo Farah y Jorge Ballestero entendió que no había motivos. Con el fiscal confirmado, el proceso siguió su trámite y el jueves pasado las partes argumentaron ante la Cámara Federal en favor y en contra de la sobrevida de la denuncia de Nisman. Ahora, la Cámara debe decidir.
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