España e Italia son los países con mayores índices de discriminación laboral por razones sexuales de la Unión Europea, con un 55 y un 56% sobre el total de casos de abusos en el trabajo, lo que duplica la tasa de otros estados miembros como Finlandia, Alemania o Letonia, donde la cifra oscila entre el 24 y el 21%.
Estos datos han sido facilitados hoy por la defensora para la Igualdad de Mujeres y Hombres de la Comunidad Autónoma Vasca, Maite Erro, durante la presentación en San Sebastián de una Guía de Derechos Laborales en Materia de Igualdad de Género.
Se trata de una publicación en euskera y castellano con la que se pretende ofrecer tanto a hombres como a mujeres un manual enmarcado en el contexto laboral privado, de modo que conozcan los derechos que les asisten y puedan ejercitarlos, así como reconocer y afrontar por sí mismos situaciones de desigualdad por razones de género en las que puedan verse inmersos.
Abarca tanto los pasos previos al acceso a un empleo, donde pueden tener lugar las primeras discriminaciones contractuales, como los diversos problemas que puedan surgir en el mismo lugar de trabajo, ya sean desigualdades en materia salarial, diferencias en el trato personal o las múltiples dudas que puedan surgir, por ejemplo, al reclamar bajas de maternidad y paternidad.
En el acto de presentación también ha comparecido Lucía Ruano, que ha sido jueza de lo Social en San Sebastián y ahora ejerce en Madrid, quien ha redactado numerosas publicaciones sobre igualdad y no discriminación por razón de sexo en el Derecho Laboral.
Ruano ha defendido la necesidad de poner a disposición de las mujeres herramientas para que puedan hacer valer sus derechos por sí mismas ante las posibles discriminaciones a las que puedan verse enfrentadas, algo que ha denominado "empoderamiento".
En ese sentido, ha valorado la guía publicada por la defensoría vasca por aunar "claridad expositiva y rigor jurídico".
Esta jueza ha subrayado, asimismo, que alcanzar la igualdad de género es uno de los objetivos del milenio marcados por las Naciones Unidas, y ha agregado que se trata de una condición "inexcusable" para la consecución de la paz en el mundo.
España, junto a Estonia y Grecia, se encuentra a la cola de la UE en cuanto número de ciudadanos que declara conocer sus derechos laborales y los cauces disponibles a la hora de ejercerlos, con un porcentaje que va del 23 al 17% de la población, mientras que en Finlandia el índice de conocimiento se sitúa en el 65%.
Un 40% de las situaciones de discriminación laboral que tienen lugar en la UE son por motivos sexuales, y los países que más contribuyen a esta media son Italia y España, donde un 56 y un 55% de los casos de abusos en el lugar de trabajo tienen su origen en motivaciones sexuales, según ha indicado Erro.
En lo tocante a la defensa de los derechos de la mujer, un 40% de la población europea conoce la existencia de una legislación específica en esta materia, mientras que sólo el 30% es consciente de las garantías legales que le amparan en el caso de ser mujer y víctima de la discriminación y el acoso laboral.
Los países escandinavos de Finlandia y Suecia están a la cabeza en el porcentaje de ciudadanos -41%- que tiene conocimiento de las instituciones y organizaciones de las que pueden recibir atención y asesoramiento jurídico cuando detecten experiencias de machismo laboral.
Por el contrario, sólo el 15% de los españoles está al tanto de los organismos a los que las mujeres pueden recurrir en el caso de ver violados sus derechos como trabajadoras.