Tu trono, oh Dios, es eterno y para siempre
Fue el trono que quizo usurpar satán, pero ya estaba reservado para Jesucristo el “monógenes theos”, el Único Hijo de Dios, quien llegó como cordero inmolado para recibir “el libro de la mano derecha del que estaba sentado en el trono” Ap 5.7 recibiendo toda autoridad.
Lo recibió con honores delante de la asamblea del Altísimo, la misma que menciona el Salmo 82.1, el círculo de los elohim que rodearon el trono del Altísimo, para solucionar los asuntos de la rebelión.
“El trono de Dios” por extensión también se refiere a la gobernación universal de los hijos de Dios, aquellos engendrados por el Espíritu Santo, y que ocupan un lugar en el organigrama celestial, integrando “el monte del testimonio”, el cual es muchísimo más antiguo que la misma asamblea del Altísimo, puesto que allí acude la multitudinaria reunión de gobernantes en el reino de los cielos.
Isaiah 14:13-14 Tú que decías en tu corazón: "Subiré al cielo. En lo alto, junto a las estrellas de Dios,levantaré mi trono y en el monte del testimonio me sentaré, en los extremos del norte; 14 sobre las alturas de las nubes subiré y seré semejante al Altísimo".
Ezekiel 28:2a Tu corazón se ensoberbeció, y dijiste: 'Yo soy un dios, y estoy sentado en el trono de dios, en medio de los mares'
Aún así el trono de Dios está en cada uno de sus hijos, en el interior de cada quien donde quiso establecerse el maligno, allí donde habita una porción de Espíritu Santo, y en donde morará con esplendor el Padre celestial.
Jeremiah 3:17 En aquel tiempo llamarán a Jerusalén Trono de Jehová, y todas las naciones vendrán a ella en el nombre de Jehová, a Jerusalén; y no andarán más tras la dureza de su malvado corazón.
Revelation 22:3-4 Y no habrá más maldición. El trono de Dios y del Cordero estará en ella, sus siervos lo servirán, 4 verán su rostro y su nombre estará en sus frentes.