Uno con una para toda la vida.
El matrimonio es de uno con una para toda la vida, digan lo que digan quienes sean, porque nadie puede cambiar lo que Dios ha ordenado, ni siquiera el Papa puede cambiar ni una letra de lo que es la Ley de Dios.
Por eso estemos atentos a seguir sólo la voz de Dios, manifestada en la Tradición de la Iglesia y en el Magisterio, pero no sigamos a quienes sean, teólogos o sabios, que vayan contra las verdades reveladas.
Estamos en tiempos de mucha confusión, tiempo de preparación al reinado del Anticristo, y es lógico que veamos que hasta los sabios caen, pues son esas estrellas del cielo que arrastra el Dragón con su cola en el Apocalipsis, son las lumbreras de la Iglesia Católica, que seducidas por el marxismo y el ateísmo caen sobre la tierra, e incluso más abajo.
Es tiempo de mostrar la constancia porque la fe de los cristianos será duramente puesta a prueba, y si el tiempo no fuera abreviado, ninguno se salvaría, como lo ha dicho el Señor en el Evangelio.
El matrimonio es de un hombre con una mujer y para toda la vida. No hay términos medios ni otras variantes, ésa es la verdad, y todo lo que no encuadre en esa verdad es una aberración a los ojos de Dios, y Dios castiga a los que tergiversan todo y llevan la confusión a los hombres.
Mensaje de Jesús al Padre Michelini: