Associated Press publica una carta firmada por Ratzinger que encubría a un cura pedófilo "por el bien de la Iglesia universal"
Antes
de ser papa, el cardenal Joseph Ratzinger se resistió a cesar a un
sacerdote de California que cometió abusos sexuales contra menores de
edad, revelaron archivos de la Iglesia conocidos el viernes.
En
una carta de 1985 firmada por él, Ratzinger expresó temores sobre las
consecuencias que la destitución del cura tendría para el ''bien de la
iglesia universal''.
La
correspondencia, obtenida exclusivamente por la agencia The Associated
Press, presenta la mayor refutación hasta el momento a la posición de
la Santa Sede de que Ratzinger, hoy papa Benedicto XVI, no trató de
impedir el despido de sacerdotes pedófilos cuando presidía la oficina
de la Iglesia a cargo de velar por la ortodoxia doctrinaria.
La
carta, escrita en latín, forma parte de la correspondencia de varios
años entre la diócesis de Oakland en California y la Santa Sede sobre
la propuesta de cesar al reverendo Stephen Kiesle, como ocurrió en 1987.
El
Vaticano confirmó el viernes que la firma era de Ratzinger y que la
carta tenía su formato típico utilizado en casos de laicización, la
separación de alguien del sacerdocio o de cualquier cargo dentro de la
iglesia.
El abogado de El
Vaticano, Jeffrey Lena, dijo que el asunto procedió ''de manera
expedita, no conforme a las normas modernas, sino conforme a las normas
de la época'', y que el obispo debía abstenerse de ulteriores abusos de
menores.
Otro portavoz, el reverendo Ciro Benedettini, dijo que la carta mostraba que no hubo un intento de encubrimiento.
''El
entonces cardenal Ratzinger no encubrió el caso y como lo muestra
claramente la misiva, puso en claro la necesidad de estudiar el caso
con mas atención, tomando en consideración el bien de todos los
implicados''.
Lena dijo que la
frase de ''cuidado paternal'' fue una manera de decir al obispo que era
responsable de mantener a Kiesle alejado de problemas.
Según
Lena, Kiesle no fue acusado de alguna violación infantil en los cinco
años y medio que tardó El Vaticano para actuar sobre la laicización.
Kiesle
fue finalmente cesado y separado de la Iglesia el 13 de febrero de
1987, aunque los documentos no indican cómo o porqué, ni mencionan que
papel tuvo Reatzinger en la decisión.
En
el 2004 no rechazo los cargos que se le imputaban por haber atacado
sexualmente a una niña en su casa en Truckee en 1995, y fue sentenciado
a seis años en una prisión estatal. Kiesle está identificado ahora por
las autoridades estadounidenses como un abusador sexual.
El
reverendo Federico Lombardi dijo ''la oficina de prensa (de El
Vaticano) no cree que sea necesario responder a cada documento sobre
situaciones legales que es tomado fuera de contexto'', dijo el
reverendo Federico Lombardi. ''No es extraño que haya documentos en los
que aparezca la firma del cardenal Ratzinger''.
La
diócesis recomendó remover a Kiesle en 1981, año en el que Ratzinger
fue designado como jefe de la oficina del Vaticano en parte responsable
de castigar a sacerdotes.
El caso
estuvo en lista de espera por cuatro años en El Vaticano hasta que
finalmente Ratzinger le respondió al obispo de Oakland, John Cummins.
Pasaron dos años más para que Kiesle fuese expulsado del sacerdocio.
En
la carta de noviembre de 1985, Ratzinger señala que los argumentos para
expulsar a Kiesle eran de ''grave importancia'', pero agregó que ese
tipo de acciones requieren una evaluación cuidadosa y más tiempo.
Asimismo,
le recomendó al obispo a darle a Kiesle ''el mayor cuidado paternal que
sea posible'' mientras esperaba la decisión final, según la traducción
que el profesor Thomas Habinek de la Universidad del Sur de California,
experto en lenguas clásicas, hizo a pedido de la AP.
El
futuro Papa también destaca que cualquier decisión de apartar a Kiesle
del sacerdocio debía tomar en cuenta el ''bien de la iglesia
universal'' y ''el daño que otorgar la expulsión puede provocar en los
fieles de la comunidad de Cristo, especialmente considerando la corta
edad''. Kiesle tenía en el momento 38 años.
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