Pienso en usted, mis ojos siguen buscando su imagen que no acaba de llegar, mis oídos le escuchan pero su voz ya no está. Por un instante vivo en la nada y eso no me asusta porque usted está conmigo y mañana estará otra vez en esa salita que nos reúne en esa realidad tan nuestra .
Pienso en usted mientras doy vueltas en mi, intentando comprender lo que siente, lo que nos pasa, mi cuerpo agotado se relaja y busca el descanso, pero mi mente sigue trabajando, imaginándolo, preguntándose el por qué...
Pienso en usted, y la ansiedad, el temor acuden a mi, salen corriendo de un rincón de mi mente que no quiero mirar, algún pensamiento, alguna imagen que me impulsa a escapar. Estoy dejando que las palabras escapen que fluyan en libertad, para encontrar la verdad...
Es posible que exista un miedo natural y sano, pienso en usted y me doy cuenta que hay una forma de temor que rechazo y al que me resisto a obedecer, es aquel que me empuja a actuar contra mis sentimientos, mi aspiración es que mis actos y consecuencias reflejen amor y respeto por mi misma.
Pienso en usted, y me enfrento a mi misma, “No deberías sentir de esa manera”, me digo. Pero mis emociones no siguen las leyes de la lógica, porque mi intelecto no sabe lo que mi alma esta sintiendo, hay razones para sentir de ese modo? Son preguntas que escapan a mi mente no puedo sino sentir así.
Pienso en usted, imagino mil historias, mil conversaciones, mil encuentros , mil bromas tontas, mil sonrisas tiernas, mil abrazos llenos de cariño, luego intento escoger la mejor para usted, y me quedo con la duda de saber si la sonrisa ganadora sería capaz de contagiarlo, si el abrazo ganador sería capaz de soltarlo y acercarlo más a mi.
Entonces vuelvo a pensar en usted, en todo el mundo que es usted y el mundo que lleva dentro de si, en las maravillas que contiene y el mundo lo busco en cada rincón, en cada mirada, le veo en mi transitar y su imagen salta de pronto en cada pareja tomada de la mano, en cada sonrisa regalada, camino buscándole y buscando vivir...
Pienso en usted, usted y quiero que sea capaz de decir cualquier cosa incluso a aquellas que no quiere decir. Si necesito algo de usted, escucho en sus palabras un sí, un no, un tal vez, me distrae la evasiva. No puedo apreciar cómo es usted, ni ver el mundo con sus ojos.
Pienso en usted, y miro hacia atrás el pasado desvaneciéndose poco a poco y el futuro que aún no ha llegado, mis deseos por lo tanto deben ser, sólo para y por el presente.
Pienso en usted y una parte de mi quiere escribir, otra quiere teorizar, otra razonar, otra huir, otra esculpir, otra pintar. “No lo puedo evitar. Lo confieso estoy atrapada pensando solo en usted. Lo conocí en un lugar que no tiene forma ni nombre, ni aromas, que solo podemos tocar a través de las palabras con los ojos cerrados, nuestro lugar, nuestra hora, nuestra isla, donde solo usted y yo podemos ser libres.