Eduard Punset:
Robert, normalmente – por fortuna - se escuchan muchas risas a nuestro alrededor, pero ¿es la risa una medida del humor? Es decir, ¿es una señal de esta especie de humor que una persona necesita?
Robert Provine
Bueno, las personas contentas y felices sonríen y se ríen más que las personas tristes o infelices, pero la risa y la sonrisa no son medidas del humor fiables: son mensajes que enviamos a otras personas. Por ejemplo, una persona feliz no se pasa el día con una sonrisa perpetua, sino que sólo sonríe cuando se encuentra con otra persona. De la misma manera nosotros no nos reímos cuando estamos felices y contentos, sino que lo hacemos sólo en presencia de otras personas. De hecho la risa desaparece cuando no estamos en presencia de otras personas. La risa es un 30 veces menos frecuente en situaciones solitarias que en situaciones sociales. De forma que la risa, al igual que la sonrisa, es un mensaje que enviamos a otras personas, y si las otras personas no están seguramente no lo enviamos.
Eduard Punset:
O sea que no nos reímos de objetos como una piel de plátano a menos que alguien se resbale…
Robert Provine:
Sí, una piel de plátano sólo hace reír cuando alguien se resbala. Las pieles de plátano, o los plátanos por si mismos, no son muy divertidos.
Eduard Punset:
Entonces, lo que tú dices es que la risa es una especie de señal para construir una coalición social, para hablar con otros, para interactuar.
Robert Provine:
La risa es una vocalización lúdica que enviamos a otras personas. Y de la misma manera que no hablamos cuando una habitación está vacía, tampoco nos reímos cuando no hay nadie, es decir que no enviamos la señal cuando no la puede recibir nadie.
Eduard Punset:
Es decir que necesitamos que haya gente y que se puedan reír.
Dime una cosa que me intriga. Nosotros utilizamos el mismo canal para comer, beber, hablar, para vomitar... prácticamente lo hacemos todo por el mismo canal.
Robert Provine:
Sí, el canal vocal se utiliza mucho y en funciones múltiples. Por ejemplo, ahora, mientras que estoy hablando contigo, tengo que parar de respirar. Sin embargo no tengo que pensar que tengo que hacerlo, simplemente sucede. De la misma manera hay que dejar de respirar cuando se bebe, o se come, o de lo contrario la comida o la bebida se irían por el otro canal y produciría una congestión o una neumonía, que es un gran problema. El canal vocal tiene muchas funciones, de las que sólo una es crear sonidos como los que estoy emitiendo ahora.
Eduard Punset:
Déjame pensar. Esto probablemente quiere decir que la risa está relacionada con otras muchas cosas, como por ejemplo el habla, el lenguaje, o la consciencia, etc. Es decir que no es algo aislado.
Robert Provine:
La risa es antes de nada un efecto de la respiración. Es decir que hablar y reír están relacionados por el hecho de redirigir el proceso de la respiración para crear sonidos. Mientras te estoy hablando ahora tengo que dejar de respirar y utilizar el sistema respiratorio para hacer los sonidos del habla.
Cuando río tengo que dejar de hablar, de manera que la risa y el habla necesitan diferentes tipos de sistemas para su creación. Es decir que cuando hago (se ríe) es diferente de cuando hablo y digo “ja, ja, ja”. Porque a diferencia del hablar la risa no es un acto voluntario. Si por ejemplo te pido que te rías...
Eduard Punset:
Bueno, es difícil, pero puedo intentarlo (se ríe).
Robert Provine:
Bueno, pues no está nada mal. Sin embargo a la mayoría de personas a las que se lo pregunto responden: “no puedo reírme sólo porque me lo pidas”; y entonces hacen algo como “ja, ja, ja” que en realidad no suena como una risa auténtica. Es decir que no podemos reír porque se nos pida, ni tampoco llorar. Estos actos instintivos tan antiguos de reír y llorar no están bajo el control de la conciencia, aunque los hagamos constantemente. Esto es muy importante para comprender tanto el mecanismo de la risa como su función.
Eduard Punset:
Vamos a hablar de los animales: ¿hay otros animales que se rían?
Robert Provine:
Sí, hay otros animales que ríen, aunque quizá de una manera algo distinta de lo que lo hacemos nosotros. Esta noción de que los seres humanos vienen definidos por ser LA especie que puede reírse no es del todo verdad. Es cierto que somos una especie que puede reír, pero no somos los únicos. Del mismo modo, se pensaba que los seres humanos eran la única especie que podía utilizar herramientas, y esto se demostró que no es cierto cuando se estudió con más detalle a los chimpancés y a otros animales. Al ir estudiando más animales nos damos cuenta de que no somos los únicos que se ríen. Por ejemplo, los chimpancés y otros grandes monos, o los orangutanes, pueden reírse, aunque el sonido que hacen es algo diferente de nuestra risa. Como descendientes de los chimpancés - los seres humanos somos una de las tres especies de chimpancés - puedo imitar la risa de un chimpancé
Eduard Punset:
A ver…
Robert Provine:
(Se ríe como un chimpancé). Una risa de chimpancé de un nivel bajo suena como un jadeo. Y cuando se animan tiene un sonido más gutural como (se ríe como un chimpancé animado).
Eduard Punset:
Por lo que veo, te ríes inspirando y expirando, de un modo en que nosotros no podemos.
En nuestro caso se convierte en ja, ja, ja.
Robert Provine:
Sí, en los humanos. En la transición entre la risa de los monos y la risa humana hay una transición entre el jadeo (jadea) y el ja, ja, ja. Los humanos producimos la risa cortando la exhalación. Mientras te estoy hablando, el habla se forma por la modulación de la exhalación del aliento. De manera que el habla humana es como la risa humana, porque cortamos la exhalación del aliento.
Los chimpancés no pueden crear los complejos sonidos que estoy haciendo yo en estos momentos, y es porque no tienen control del aliento. Para los chimpancés, el acto de vocalización todavía está bajo el control del proceso de la respiración.
Eduard Punset:
De manera que no está tan relacionado, como me han dicho tantas veces, con el descenso de la laringe y la amplificación del ecosistema, sino que está relacionado con la capacidad de controlar.
Robert Provine:
Sí, creo que eso es así. Está clara la importancia de la evolución de la laringe y de diversas partes de las vías vocales. Pero lo que olvidan los lingüistas y las personas interesadas en el origen del lenguaje, aquello a lo que no prestan atención, es a cómo se generan los sonidos del habla, ya que al fin y al cabo el hablar y el reír consisten en redirigir la respiración para generar sonidos. Los chimpancés no son capaces de hacer esto y nosotros si que lo somos.
Eduard Punset:
Y qué hay de las cosquillas, porque también son una variación ¿no?
Robert Provine:
Las cosquillas son probablemente la forma más antigua y segura de estimular la risa. Y si te preguntas por cuál fue el estimulo original para generar la risa, probablemente fue hacer cosquillas: no era contar un chiste, no era tener una conversación, era una persona haciéndole cosquillas a otra.
Eduard Punset:
Grooming really, like chimps probably ¿Realmente fue así?
Robert Provine:
Si analizamos las cosquillas y la risa, vemos que son unas de las primeras formas de comunicación que existen entre la madre y el bebé. La risa aparece a los tres meses y medio o cuatro después del nacimiento. Y esto es mucho antes de que los bebés puedan hablar, de manera que mientras la madre está interactuando con el bebé, le hace cosquillas, y al bebé le gusta y ríe. Y esto hace que la madre continúe hasta que llega un momento en que el bebé empieza a quejarse, y entonces la madre para. Es decir que la risa y las cosquillas son una forma importante de comunicación entre las madres y los bebés antes de que estos puedan hablar, y también es el primer ancestro de la risa. Si queremos saber cuál era la causa de la risa en nuestros primeros ancestros, seguramente eran las cosquillas.
Eduard Punset:
Hacer cosquillas en las axilas es lo mejor ...
Robert Provine:
Sí, también las palmas de las manos y las de los píes. Pero un ingrediente esencial de las cosquillas es tener otra persona. De la manera que el ingrediente esencial para la risa es la presencia de otra persona. Si las cosquillas fueran un simple acto reflejo, ¿por qué no puedes hacerte cosquillas a ti mismo?. Es posible tener un acto reflejo en la rodilla, o masturbarse hasta el clímax, pero uno no se puede hacer cosquillas a sí mismo, necesitas a otra persona.
Las cosquillas constituyen una parte importante del juego, por ejemplo cuando se le hacen cosquillas a alguien la persona no sólo intenta escaparse y se ríe, sino que intenta devolverlas. Es decir que en el juego de dar y recibir cosquillas se tiene una especie de programación neurológica que hace que la gente establezca vínculos en el juego, y sucede lo mismo con el sexo.
Eduard Punset:
Una pregunta que se me ocurre después de oírte hablar de las cosquillas es que, si la risa está en el mismo origen, en esa relación tan maravillosa entre la madre y el hijo, ¿por qué en Kosovo o en otros lugares a lo largo de la historia coexisten las violaciones, el crimen y la agresión con la risa, al mismo tiempo?
Robert Provine:
Muchas veces en la historia se encuentran violaciones, muertes, y al mismo tiempo la risa. Es algo que los clásicos conocían bien: Platón y Aristóteles y otros que escribieron sobre la risa. Tenían una visión de ella más oscura de la que tenemos en la actualidad, en que tenemos está idea de “ser feliz y sentirse bien”. Ellos encontraban divertidas las ejecuciones públicas, y esto no es políticamente correcto en la actualidad. También tenían otra idea muy importante sobre la risa, de la que nosotros carecemos por completo: y es que te ríes con los miembros de tu grupo, y te ríes de otros que no pertenecen a tu grupo. Es decir que un grupo en la calle se ríe de otro miembro de una raza o etnia diferente: este tipo de risa es completamente diferente de la risa entre los mismos miembros de un grupo.
Eduard Punset:
Pero de alguna manera también tiene un motivo evolutivo.
Robert Provine:
Sí, al reírse de otros... es un efecto muy negativo. Es muy divertido reírse con otras personas, pero no es nada divertido que se rían de ti. De manera que es un incentivo para cambiar la conducta, y para seguir con el grupo. Es decir que la gente se ría por la forma en que vistes o actúas es una vieja respuesta instintiva que obliga a que te ajustes al grupo.
Eduard Punset:
¿Y por qué se ríen de formas diferentes? ¿Hay una diferencia de género con la risa? Parece ser que las mujeres se ríen mucho más que los hombres.
Robert Provine:
Tanto los hombres como las mujeres se ríen mucho. Cuando un hombre habla con otro se ríen mucho. Las mujeres también se ríen mucho, pero la situación que produce más risa es cuando un hombre habla con una mujer, o viceversa, y en esta situación la mujer es la que lidera la risa y los hombres son los líderes en la producción de risa. De hecho una de las características de los hombres que es más atractiva para las mujeres es que tengan sentido del humor, pero esto no quiere decir que a las mujeres les guste que el hombre se ría mucho. ¿Crees que un hombre que está constantemente riéndose es muy atractivo?
Eduard Punset:
No mucho.
Robert Provine:
No... imagínate “hoy he conocido a este chico que no paraba de reírse” No es que sea muy impresionante. Lo que piden es un hombre con sentido del humor, un hombre que las haga reír a ellas.
Eduard Punset:
Y ¿qué hay sobre los tonos de la risa? Parece ser que el tono es también diferente.
Robert Provine:
Sí, el tono de la risa de las mujeres es más alto que el de los hombres. De la misma manera que la voz de las mujeres es de un tono más alto que el de los hombres. Sucede lo mismo con la risa.
Eduard Punset:
Desde un punto de vista científico, ya has mencionado algunas ideas, pero la pregunta es ¿cómo es posible estudiar la risa desde una perspectiva científica?
Robert Provine:
La risa es un problema científico ideal, porque la ciencia y el progreso se consiguen estudiando las cosas que son más simples y más fáciles de describir. Por ejemplo, es más fácil describir el ja, ja, ja de la risa que la inmensa complejidad del habla. O sea que la risa es parte del vocabulario universal humano, y si queremos comprender cómo el cerebro produce el sonido deberíamos analizar comportamientos que todo el mundo tiene de la misma manera; o sea que estudiar la risa – si queremos comprender el comportamiento humano – será como usar el ecoli, o la mosca de la fruta, para comprender el mecanismo de la genética. En lugar de afrontar la inmensa complejidad de la naturaleza, intentamos concentrarnos en una pequeña molécula, que es una parte y se puede acceder mejor a ella.
Eduard Punset:
Hay una cosa con la que he disfrutado al leer tu libro, en el apéndice: cómo conseguir una vida feliz riéndose fácilmente. Y tengo que decir que al final, cuando tuve que resumir las claves que sugieres para conseguirlo, en realidad sólo hay una: conseguir a otra persona.
Robert Provine:
Sí, en realidad todo se reduce a una: sólo se necesita la presencia de otra persona. Es posible reírse un poco al ver una película divertida, o comprando artículos de broma, pero para reírse de verdad y para tener risa asegurada es necesario tener a un amigo y pasar tiempo con él.
Y es que la risa también es contagiosa, cuando oímos reír a alguien nos reímos a la vez, y este es el motivo por el que hay una pista de risas en las series cómicas de TV. De hecho nos reímos y creemos que lo que vemos es más divertido si va seguido de risas, ya sea divertido o no, es decir que cuando oímos a la gente reír (se ríe) sonreímos y es posible que incluso nos riamos, de la misma manera que cuando vemos a alguien bostezar también es más probable que bostecemos. O sea que cuando observamos la risa contagiosa, o el bostezo contagioso, estamos ante un comportamiento social neurológico programado.
Eduard Punset:
Pero no puedo comprender como, mientras que la risa en los chimpancés está tan próxima a la respiración, la risa en los humanos es tan próxima al habla. ¿Y el bostezo? ¿Por qué es tan contagioso? ¿Cuál es su motivo evolutivo?
Robert Provine:
La respuesta más simple es que se consigue aunar el comportamiento de la gente en grupos. Uno bosteza, los otros lo ven y copian lo que hace, y esto hace que se una el estado de comportamiento y fisiológico de ese grupo. De la misma manera que cuando una persona se ríe, la otra también lo hace, y esto sincroniza el estado de comportamiento de ese grupo.
Eduard Punset:
Una vez más encontramos que esto es edificante para la vida del grupo, que es la base de todo.