Tengo una inmensa admiración por Fidel, una gran admiración por Hugo Chávez. Me parecen líderes excepcionales, de un carisma muy grande, así como de una gran calidad humana. He tenido, además, el privilegio de conocerlos personalmente, lo cual me permite aquilatar, en el caso de Fidel, que viene siendo como el hermano mayor de toda América Latina, el papá de todos, como en el caso de Hugo más joven, ver la calidad humana que tienen. Evo me parece un tipo increíble. Es como es, con su chamarrita, absolutamente auténtico, es un hombre del pueblo, un campesino reservado, introvertido. Mas me parece que va a cumplir su palabra a rajatabla. Va a hacer lo que él dice: mandar gobernado por el pueblo. Son esos mis héroes actuales y vigentes. Tengo otros que murieron, como el Che, que es uno de los grandes de la historia de todos los tiempos. Cuando se escriba la historia del siglo XX desde una perspectiva ya más lejana, el Che será visto como un Bolívar de esta época y algunos podrán decir que aró en el mar también, por como murió en Bolivia, pero la pregunta es si fue derrotado cuando aún sus ideas siguen. No siempre los héroes triunfan, a veces son derrotados, y esto no invalida de manera alguna ni sus ideas ni la pasión que tuvieron para defenderlas. Al contrario, a veces la forma en que se produjo su derrota y la relación que expresa como consecuencia de su vida, los honra. La derrota los honra. No hay que considerar a la derrota como un hecho ignominioso. La derrota está presente en la historia y, a veces, uno es derrotado.
SALUDOS REVOLUCIONARIOS
(Gran Papiyo)