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De: matilda  (message original) Envoyé: 26/01/2006 03:56
El silencio de Reporteros Sin Fronteras sobre el periodista torturado en Guantánamo

Salim Lamrani 
Traducido para Rebelión por el propio autor y revisado por Caty R.

El silencio observado por la organización de “defensa de la libertad de prensa”, Reporteros Sin Fronteras (RSF), sobre el periodista sudanés, Sami al Hajj, suscita numerosas interrogantes en cuanto a la imparcialidad de la asociación que dirige Robert Ménard. Siempre rápida en estigmatizar, a menudo de manera arbitraria, ciertos países en el punto de mira de Washington tales como Cuba, Venezuela y China, RSF ha ignorado completamente el calvario sufrido por al Hajj, que trabaja para la cadena de televisión qatarí Al Jazeera.1

El 22 de septiembre de 2001, Al Jazeera mandó a un equipo de periodistas, del cual formaba parte al Hajj, a investigar sobre el conflicto de Afganistán. Después de 18 días de reportaje, el grupo se retiró a Pakistán. En diciembre de 2001, al Hajj volvió allí con sus colegas para cubrir la investidura del nuevo gobierno afgano. Pero, antes de que pudiera alcanzar la frontera, la policía pakistaní procedió al arresto del periodista sudanés, liberando a los demás miembros del equipo qatarí.2

Entregado a las autoridades estadounidenses instaladas en Afganistán, al Hajj iba a vivir una verdadera pesadilla en la base aérea de Bagram. “Fueron los peores [días] de mi vida”, testificó. Confesó que sufrió abusos sexuales y amenazas de violación por los soldados norteamericanos. También lo torturaron gravemente durante largos meses. Padeció múltiples malos tratos. Lo obligaban a ponerse de rodillas en el suelo durante varias horas. Los perros lo acosaban y lo agredían constantemente. El periodista sudanés también fue encerrado en una jaula y puesto en un hangar para aviones glacial. Explicó cómo sus verdugos le arrancaban los cabellos y los pelos de la barba uno por uno. Sus guardias lo golpeaban regularmente y durante más de cien días no lo dejaron lavarse mientras que su cuerpo estaba cubierto de piojos.3

El 13 de junio de 2002, Sami al Hajj fue enviado a Guantánamo. Durante el vuelo, lo mantuvieron encadenado y amordazado con una bolsa sobre la cabeza. Cada vez que el cansancio lo vencía, sus guardias lo despertaban violentamente con golpes en la cabeza. Antes de su primer interrogatorio, no le permitieron dormir durante más de dos días. “Durante más de tres años, la mayor parte de mis interrogatorios tenían como objetivo hacerme decir que hay una relación entre Al Jazeera y Al Quaeda”, relató a su abogado.4

En el territorio cubano que Estados Unidos ocupa ilegalmente, el reportero sudanés no recibió atención médica ni para un cáncer de la garganta que sufrió en 1998 ni para el reúma que padece. Lo golpearon en las plantas de los pies y lo intimidaron con perros amenazantes. Fue víctima de humillaciones racistas y nunca le autorizaron a disfrutar de los tiempos de recreo a causa de su color de piel. También fue testigo de la profanación del Corán en el 2003 y, con sus compañeros de cárcel, se puso en huelga de hambre. La reacción del ejército estadounidense a la protesta fue sumamente violenta: lo golpearon y tiraron por las escaleras, hiriéndolo seriamente en la cabeza. Luego lo aislaron antes de ser trasladado al Campo V, el más severo de todos los centros de detención de Guantánamo, donde lo clasificaron al nivel de seguridad 4, nivel que es sinónimo de las peores brutalidades.5

Este testimonio, abrumador para la administración Bush que se niega todavía a otorgar el estatuto de prisioneros de guerra a los detenidos de Guantánamo, se agrega a dos declaraciones hechas por otras víctimas a Amnistía Internacional, igualmente acusadoras.6 No obstante, sólo constituyen la parte visible del iceberg. En Guantánamo, el crimen es doble: Estados Unidos inflige las barbaries más inhumanas a personas secuestradas sin pruebas formales, y ocupa por la fuerza una parte del territorio de la nación soberana de Cuba.

La colusión entre RSF y Washington ya se ilustró en el caso del cámara español José Couso, asesinado por los soldados de la coalición. En un informe, la entidad parisina había exonerado de toda responsabilidad a las fuerzas armadas estadounidenses a pesar de las flagrantes pruebas. La connivencia entre RSF y el Departamento de Estado norteamericano era tal que la familia del periodista denunció el informe y pidió a Ménard que se retirara del asunto. La complicidad es también evidente en el caso de Cuba, donde RSF transforma a agentes subvencionados por Estados Unidos en “periodistas independientes”, mientras que la información sobre este tema está disponible y es incontestable.7

Las autoridades estadounidenses se alegran de los informes tendenciosos de RSF y los utilizan incluso en su guerra propagandística contra Cuba. Michael Parmly, jefe de la Sección de Intereses Norteamericanos en La Habana, afirmó que el 20% de los periodistas encarcelados en el mundo “se encuentran en Cuba. Reporteros sin fronteras estableció recientemente una clasificación de 164 países para la libertad de prensa; Cuba fue clasificado penúltimo justo delante de Corea del Norte”.8

Puesta en tela de juicio por su estigmatización de Cuba a partir de elementos factuales equivocados y por su alineación con el punto de vista estadounidense, RSF intentó responder a las acusaciones. Pero la falta de coherencia del comunicado así como las palabras contradictorias observadas no hicieron sino reforzar las sospechas. En efecto, Ménard no ha dado explicaciones sobre los vínculos dudosos y las diversas reuniones de su organización con la extrema derecha cubana de Florida. El secretario general de RSF hasta hace alarde de su admiración por Franck Calzón, presidente del Center for a Free Cuba, organización extremista financiada por el Congreso de Estados Unidos. “Hace un trabajo fantástico a favor de los demócratas cubanos”, aseguró al respecto.10 Después, RSF tuvo que confesar públicamente que percibía financiación de este mismo Centro.11

De la misma manera, RSF recibió emolumentos por parte del National Endowment for Democracy, organismo que depende del Congreso y que se encarga de promover la política extranjera estadounidense.12 Esta financiación ocasiona un conflicto de intereses en el seno de la organización francesa, poco dispuesta a denunciar las tropelías cometidas por uno de sus mecenas, a saber el gobierno de los Estados Unidos. Antes de la publicación del testimonio divulgado por Amnistía Internacional, Ménard hubiera podido pretender ignorar la existencia de Sami al Hajj. Pero, a pesar de la fuerte mediatización internacional de estos nuevos casos de tortura en la base naval de Guantánamo, RSF aún no se ha dignado interesarse por este escándalo y se ha refugiado en un mutismo revelador.

La censura de este nuevo caso de grave violación de la libertad de prensa cometida por la administración Bush sólo confirma un poco más el doble discurso de Reporteros Sin Fronteras. Mientras la organización se ensaña de manera desmesurada contra Cuba, mientras que los casos evocados están muy lejos de ser convincentes, permanece silenciosa sobre un flagrante atentado contra la integridad de un periodista, encarcelado y torturado sólo porque trabaja para la cadena qatarí Al Jazeera, extremadamente influyente en el mundo árabe y poco complaciente con Washington. La credibilidad de la organización de Ménard, ya fuertemente quebrantada por su trato parcial y sus vínculos con el gobierno de Estados Unidos, está cada vez más débil pues tales omisiones comparadas con la recurrencia obsesiva de ciertos temas como Cuba no pueden ser pura casualidad.

Notes

1 Amnistía Internacional, « USA : Who Are the Guantanamo Detainees? Case Sheet 16 : Sudanese National Sami al Hajj », 11 de enero de 2006. http://web.amnesty.org/library/index/ENGAMR512072005 (sitio consultado el 14 de enero de 2006).

2 Ibid.

3 Ibid.

4 Ibid.

5 Ibid.

6 Amnistía Internacional, « USA : Days of Adverse Hardship in US Detention Camps – Testimony of Guantánamo Detainee Jumah al-Dossari », 16 de diciembre de 2005. http://web.amnesty.org/library/Index/ENGAMR511072005 (sitio consultado el 14 de enero de 2006) ; Amnistía Internacional, « USA: Who Are the Guantánamo Detainees? Case Sheet 15: Yemeni National Abdulsalam al-Hela », 11 de enero de 2006. http://web.amnesty.org/library/index/ENGAMR512062005 (sitio consultado el 14 de enero de 2006).

7 Familia Couso, « La familia de José Couso pide a Reporteros Sin Fronteras que se retire de la querella », 17 de enero de 2004. www.josécouso.info (sitio consultado el 18 de julio de 2005).

8 Michael E. Parmly, « Speech by U.S. Interests Section Chief of Mission Michael Parmly Marking the 57th Anniversary of the UN General Assembly's Adoption and Proclamation of The Universal Declaration of Human Rights », United States Interest Section, 15 de diciembre de 2005. http://havana.usinterestsection.gov/uploads/images/H6d6TbvWetXZoCJAPwksLQ/parmly1210e.pdf (sitio consultado el 29 de diciembre de 2005).

9 Reporters sans frontières, « Pourquoi s’intéresser autant à Cuba ? La réponse de Reporters sans frontières aux accusations des défenseurs du gouvernement cubain », 6 de julio de 2005. www.rsf.org/article.php3?id_article=14350 (sitio consultado el 15 de julio de 2005).

10 Salim Lamrani, Cuba face à l’Empire : Propagande, guerre économique et terrorisme d’Etat (Outremont, Québec : Lanct척t, 2005), pp. 88-89.

11 Reporters sans frontières, op.cit.

12 Ibid.



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Réponse  Message 2 de 4 de ce thème 
De: Elpidio3747 Envoyé: 26/01/2006 10:03
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Réponse  Message 3 de 4 de ce thème 
De: matilda Envoyé: 29/01/2006 21:22
La ONG anticomunista Reporteros Sin Fronteras en la encrucijada

 
inSurGente.- La ONG subvencionada Reporteros sin Fronteras, cuyas campañas anticomunistas han sido su labor fundamental en estos últimos años, vive una grave situación. El apoyo de uno de sus representantes a un manifiesto con miles de firmas que la COPE  y el PP presentaron la pasada semana  en el Parlamento europeo, ha originado una crisis interna. Los directivos de esta ONG, más afines al PSOE amenazaron con dimitir, y los del PP, desmintieron el hecho. Mientras, esta sospechosa ONG sigue silenciando casos de malos tratos y torturas a periodistas, cuando los verdugos son países de lustrado pedigrí “democrático” y occidental. En leer más, facilitamos las miserias de Reporteros Sin Fronteras. InSurGente reproduce  una investigación hecha por la redvoltaire sobre qué es y a quién obedece la susodicha ONG.


Agencias/inSurGente.-

María Dolores Masana ha anunciado que presentará su dimisión como presidenta de la sección española de Reporteros sin Fronteras como protesta ante el apoyo de la ONG, como el resto de asociaciones de periodistas internacionales, al Manifiesto COPE que presentó Luis Herrero este martes en Bruselas. Masana, pese a reiterar su oposición al CAC, dice que la organización no debe participar "en ninguna iniciativa de partidos políticos" ni implicarse en "una confrontación política ajena a nosotros".

¿Qué dice Libertaddigital?
La decisión de dimitir de María Dolores Masana fue anunciada este jueves como ya tomada por el diario El País, que publicaba que tanto ella como una vicepresidenta y seis vocales de la asociación en España habían dimitido después de que el Secretario General de Reporteros sin Fronteras, Robert Ménard, manifestara su apoyo el mismo día de la presentación del Manifiesto COPE en Bruselas en rueda de prensa.

Tras la publicación de la noticia, Masana exigió una rectificación al diario con una nota que se ha publicado este viernes. La presidenta explicó que esa decisión no será tomada hasta el lunes, cuando se celebra una junta de la organización y que es el lugar apropiado para anunciar su renuncia según los estatutos de RsF. Masana reiteró su rechazo a, en concreto, dos artículos de la Ley Audiovisual catalana, "que pueden ser utilizados contra la libertad de expresión". Pero indicó que no se puede llamar "enteramente liberticida" a una norma que cuenta con "148 artículos".

¿Qué dice periodistadigital?

Según recoge Periodistadigital.com, a la representante de RsF no le gustó la implicación de Ménard en la denuncia de Luis Herrero y otros periodistas españoles porque su participación "ha permitido que se instrumentalicen las siglas de esta organización y que se vinculen a una confrontación política ajena a nosotros." "RSF, al igual que ninguna otra ONG, no participa en ninguna iniciativa de apoyo a partidos políticos porque estamos por encima de esto", indicó la actual presidenta.

¿Qué dice el “progresista” El País?


La presidenta de la sección española de Reporteros sin Fronteras, María Dolores Masana, una vicepresidenta y seis vocales de su junta directiva anunciaron ayer su dimisión en protesta por la actuación del secretario internacional de RsF en la denuncia presentada por un eurodiputado del PP contra el Consejo Audiovisual de Cataluña (CAC).


Cabe recordar que el Manifiesto COPE se trata de una iniciativa de respaldo a una emisora de radio de extrema derecha apoyada por el PP, y que, según dicen ellos mismos, viene acompañada de las firmas de más 700.000 ciudadanos. El Secretario General de RsF que apoyó públicamente este martes la iniciativa ya ha respondido a Masana con una carta en la que aclara que "su participación en la conferencia de prensa en ningún caso trató de apoyar a tal o cual participante", sino de aprovechar la ocasión para hacer oír su postura.

La Redvoltaire aclara

Un excelente trabajo de Daniel Carmona y Diana Barahona, publicado hace unos meses en la redvoltaire nos ilustra sobre qué es y a quién obedece la susodicha ONG.

Reporteros Sin Fronteras (RSF) es una organización francesa que dice velar por “la libertad de prensa” en todo el mundo, particularmente en Cuba, y aunque obtiene bastante financiamiento del gobierno francés, también está recibiendo plata de la National Endowment for Democracy (NED), un fondo privado cuyos recursos son aprobados por el Congreso y administrados por el Departamento de Estado. La NED “promueve la democracia” al gusto estadounidense en todo el planeta..
La organización, conducida por el ex reportero y ex izquierdista Robert Menard (foto izquierda), también recibía también fondos del Consejo Económico y Social de Naciones Unidas, pero en julio de 2003 perdió el reconocimiento del Comité de Organizaciones No Gubernamentales, tras irrumpir en una sesión de la Comisión de Derechos Humanos con pancartas y panfletos alusivos a Cuba.
El NED y RSF tienen, además, gran injerencia en Haití y Venezuela. En el país de Bertrand Arístide, el NED financió los grupos armados de ex militares duvalieristas que desestabilizaron el país preparando la invasión franco estadounidense del 29 de febrero de 2004, mientras en Venezuela tonifica con dólares frescos las actividades de los grupos que sueñan con la caída de Hugo Chávez e incluso promueven su asesinato.

«Reporteros con camiseta»

A comienzos de 2004, RSF negó su apoyo al periodista mapuche chileno Pedro Cayuqueo, a pesar de intensas gestiones personales realizadas en su sede en París y en la sucursal de Madrid, aduciendo que no era un problema de naturaleza periodística. Cayuqueo es un periodista con formación universitaria que fue detenido por la policía de Carabineros en la puerta de la Universidad La Frontera de Temuco mientras vendía a los estudiantes su mensuario Azkintuwe, que fue secuestrado. La policía de Carabineros prácticamente le robó 200 ejemplares que jamás fueron devueltos.
La organización de Menard tiene su sede en París, donde sus comunicados de prensa son distribuidos por Saatchi & Saatchi Worldwide, una corporación transnacional de publicidad dependiente del Publicis Group SA de Francia, el cuarto grupo mundial en el negocio de las comunicaciones, cuyo principal cliente es el Ejército de Estados Unidos.
Publicis es la empresa número uno en publicidad en Francia y la tercera de Europa. Su avisaje es substancial para la supervivencia de muchos medios galos, a la vez que asegura la resonancia mediática de RSF. Menard, asimismo, mantiene corresponsales rentados en diferentes países, como el periodista Alejandro Jiménez en Chile.
«Debería llamarse “Reporteros con Camiseta”», dijo el periodista chileno Daniel Yáñez tras dos semanas de infructuosas gestiones en París en favor de Cayuqueo, en febrero de 2004. Tampoco prosperaron los esfuerzos hispanos de Tito Drago, corresponsal de Inter Press Service y presidente honorario del Club de Prensa de España, quien realizó gestiones personales ante la delegación en Madrid.
La periodista estadounidense Diana Barahona, del Northern California Media Guild, escarbó información sobre el financiamiento estadounidense de RSF y cómo éste influye sus políticas de «denuncia» y «vigilancia» de «la libertad de prensa» en países como Irak, Haití y Venezuela, donde suele ignorar las violaciones que no son del interés de Estados Unidos (y de Francia).
Aunque su artículo no menciona los constantes ataques de RSF contra Cuba y su cabildeo pesado contra variados aspectos de la revolución cubana —no relacionados precisamente con su concepto de «libertad de la prensa»— ofrece una descripción detallada sobre su parcialidad en Haití y Venezuela y cuestiona la credibilidad de sus «reportes» e «informes». Ésta es la traducción del artículo «Fondos gubernamentales tiñen la objetividad de grupos de prensa», de Diana Barahona, publicado en el Reportero Gremial de marzo de 2005 [1] .

¿Quien financia a «Reporteros sin Fronteras»?

Goverment funds color press group’s objectivity
Fuente: The News Paper Guild, marzo 2005
Por Diana Barahona, Northern California Media Guild
Traducción de Ernesto Carmona
En el último año, las historias periodísticas en EE.UU. sobre libertad de prensa citan cada vez más el trabajo de una organización asentada en París, Reporteros sin Fronteras (Reporters sans Frontières, o RSF). De hecho, a pesar de su pequeño tamaño y carencia de directivos de alto perfil, Reporteros sin Fronteras alcanza casi el mismo reconocido renombre que el Comité para la Protección de Periodistas (CPJ) de Nueva York, que puede jactarse de tener en su junta de directores a Walter Cronkite, Dan Rather y a Tom Brokaw.
Lo cierto es que RSF abraza muchas causas sentidas por los periodistas estadounidenses. Por ejemplo, estuvo entre las organizaciones que exigieron más abiertamente al Pentágono una investigación del ataque al Hotel Palestina en que inexplicablemente mataron a dos periodistas. Más recientemente, criticó las demandas judiciales federales dirigidas a obligar a revelar sus fuentes a Judith Miller, Matthew Cooper y a otros periodistas.
Pero RSF, a diferencia del CPJ, es financiado sólidamente con subvenciones del gobierno que plantean interrogantes sobre su objetividad. Y un examen de cerca a las batallas más sonadas de RSF —y a las otras que ignora— sugieren con fuerza una agenda política coloreada por la opción de sus padrinos.
Desafortunadamente, la organización aparece poco dispuesta a tratar estas inquietudes: El representante de RSF en Nueva York, Tala Dowlatshahi, dio por terminada una entrevista por teléfono cuando le pregunté si la organización solicitó el año pasado alguna otra subvención del gobierno de EE.UU. distinta a la que ya recibe del National Endowment for Democacy (Fondo Nacional para la Democracia).

RSF en Haití

Quizás sea más notable la obvia parcialidad política del grupo en sus informes sobre Haití. El 29 febrero de 2004, RSF expresó su apoyo al derrocamiento franco-estadounidense del presidente haitiano Jean-Bertrand-Bertrand Aristide, a la misma hora en que recibía del gobierno francés el 11% de su presupuesto (397.604 euros, o aproximadamente 465,200 dólares de 2003).
De acuerdo con el periodista y documentalista Kevin Pina, asignad en Haiti, la organización documentó selectivamente ataques contra estaciones de radio de la oposición mientras ignoraba otros ataques contra periodistas y locutores para crear la impresión de una violencia de Estado patrocinada contra los opositores de Aristide.
RSF culpó a Aristide de los asesinatos sin resolver de dos periodistas, llamándolo "«depredador de la libertad de la prensa» y celebró su salida en un artículo de julio de 2004 titulado «Regresa la libertad de prensa: una victoria que se consolidará». «Nuevos vientos de libertad soplan sobre las estaciones de radio de la capital», proclamó. Agregó que Aristide —quien no tenía ningún ejército— planeaba «chamusquear la tierra hasta el fin», en la crisis que comenzó cuando 300 paramilitares aparecieron armados con M-16 desde República Dominicana.
Pero RSF mantuvo silencio sobre las consecuencias sangrientas del golpe, especialmente en los descarados ataques continuos contra periodistas. Por ejemplo, el grupo no dio la noticia cuando en enero 2005 la policía mató al reportero de radio Abdias Jean, en los tugurios de Pot-au-Prince, al igual que en el ataque contra el periodista Raoul Santo-Louis, tiroteado el pasado febrero, después de recibir amenazas de muerte que ahora lo mantienen oculto.
En los hechos, a diferencia de su campaña sostenida contra Aristide, RSF no culpa al actual gobierno de ninguna cosa.
Los puntudos clamores de las historias contadas en la prensa sobre la pérdida de apoyo de Aristide y la utilización de cuadrillas para sostenerse en el poder fueron una manipulación diseñada por una oposición creada por el Departamento de Estado de EE.UU. y por los medios nacionales e internacionales.
La versión de los medios —y de RSF— rehusó demostrar que Arístide fue un Presidente con enorme popularidad, realzando sólo a los ciudadanos que quisieron acabar su mandato.
Los opositores de Aristide efectuaron demostraciones que los medios cubrían y ampliaban, mientras no hacían caso a las marchas favorables a Aristide, que eran mucho más grandes. Al mismo tiempo, el movimiento político más grande del país, Lavalas, fue retratado como una multitud violenta.

RSF en Venezuela

Reporteros sin Fronteras también ha ido después contra el Presidente venezolano Hugo Chávez, alegando que amenaza a los medios privados. El conflicto entre la administración Chávez y los medios viene de antes de abril de 2002, cuando cuatro estaciones privadas de televisión de Venezuela ayudaron e incitaron activamente a un golpe militar contra el gobierno. En la noche del golpe, después de meses de discursos televisivos anti-Chávez y de llamados para un «gobierno transitorio», la estación de Gustavo Cisneros fue la sede de las primeras reuniones de los confabulados, incluyendo al breve dictador Pedro Carmona.
El presidente de la asociación de radiodifusores de Venezuela firmó el decreto que disolvía a la Asamblea Nacional y durante los dos días siguientes las estaciones ocultaron información sobre el secuestro del Presidente y sobre la toma del palacio presidencial por tropas leales impulsadas por la presencia de centenares de miles de partidarios en las calles.
Ningún dueño o encargado de la televisión fue procesado, ni perdieron sus licencias de radiodifusión. Sin embargo, RSF continúa del lado de los medios privados contra el «autoritarismo» de Chávez.
El 26 de noviembre de 2004, RSF emitió un informe sobre un proyecto de reforma a los medios propuesto a la Asamblea Nacional de Venezuela («Reporteros sin Fronteras critica la amenaza a la libertad de prensa de la nueva ley»).
Coincidencia o no, el informe apareció apenas dos semanas después que RSF solicitó un "grant" (subvención) al U.S. National Endowment for Democracy. Aunque el NED aparece como una agencia privada, su dinero es autorizado por el Congreso y controlado por el Departamento de Estado.
La abogada de derechos humanos Eva Golinger ha documentado más de 20 millones de dólares otorgados por el NED y el USAID a los grupos y medios privados de la oposición de Venezuela, incluidos los que lideraron a los participantes del golpe.
El NED otorgó casi 40.000 dólares a RSF en enero. Aunque los grupos de derecha critican a Chávez desde antes de la época del golpe de 2002, las donaciones monetarias de una agencia oficial de EE.UU. apuntando al Presidente venezolano por un cambio de régimen plantean preguntas sobre la independencia de RSF, así como su buena voluntad para criticar a sus benefactores.

RSF en IraK

Eso nos trae a IraK y al Informe 2004 de RSF sobre la invasión y sus consecuencias, que es trepadora y contradictoria. Divulga, por ejemplo, que el derrocamiento de Hussein «abrió una nueva era de libertad... para los periodistas iraquíes», mientras el International News Safety Institute (Instituto Internacional para la Seguridad del Periodismo) informa que han muerto 44 periodistas iraquíes y personal de apoyo mientras cubrían el conflicto desde que comenzó hace dos años.
Igualmente, RSF afirma que el bombardeo al Ministerio de Información —un crimen de guerra bajo la Convención de Ginebra— puso término a «décadas de cero libertad de prensa». El informe del INSI contiene 11 páginas que detallan a periodistas muertos, heridos, desaparecidos y encarcelados.
Para su crédito, el informe INSI no blanquea la matanza por fuerzas de EE.UU. de cinco periodistas extranjeros o los ataques de misil de EE.UU. contra l cadena de televisión Al Jazeera y Abu Dhabi TV. Pero éstos y otros ataques contra la prensa en Irak, tal como el cierre del Al Jazeera, al parecer no han lastimado demasiado gravemente la posición de EE.UU. en el ranking de RSF sobre países con libertad de prensa, actualmente en la razonable y respetable posición 17. En comparación, Venezuela es una de las más bajas de la lista con el número 77.
Y un ejemplo que dice cómo RSF apaga sus críticas a las políticas de EE.UU. es la manera cómo ha respondido a la abducción del camarógrafo Sami Al Haj, de Al Jazeera. Al Haj desapareció en diciembre de 2001, mientras cumplía una asignación en Afganistán, y terminó ubicado en el campo de concentración de EE.UU. en Guantánamo, en donde permanece hasta el día de hoy.
Al Haj no solamente ha desaparecido físicamente, también desapareció del sitio web de RSF, en donde fue mencionado sólo una vez en un comunicado de prensa del 27 de enero sobre Al Jazeera. Por el contrario, RSF emprende rutinariamente campañas de alto perfil en nombre de los periodistas europeos secuestrados por los combatientes de la resistencia iraquí.

Réponse  Message 4 de 4 de ce thème 
De: Elpidio3747 Envoyé: 30/01/2006 07:02
no me borre decara...................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................


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