Diego Lagomarsino, imputado por la muerte de Alberto Nisman, reveló que tras el fallecimiento del fiscal se le "vino todo abajo" y le "cambió la vida por completo", por lo que en un momento pensó en suicidarse.
"Había pensado de qué forma hacerlo para que mis órganos sirvan, y me dije: «Tarado, vas a estar en la heladera un mes»", detalló, entre lágrimas, el ex empleado de la fiscalía de la causa AMIA en declaraciones por Radio Metro. Sobre su relación con Nisman, Lagomarsino sostuvo que "era más que un jefe, pero no eran amigos y puntualizó: "Él tenía más confianza en mí que yo en él".
Reveló que el fallecido fiscal le mostró hace nueve meses el expediente con la denuncia por encubrimiento en la causa AMIA y que le dijo que con ella se llevaba "puesta" a la presidenta Cristina Kirchner.
El técnico informático también admitió que quien lo recomendó para trabajar con el fiscal fue el ex agente de los servicios de inteligencia Carlos "el Moro" Rodríguez, el mismo que le enseñó a disparar con la Bersa 22, pero remarcó que "no sabía que era espía". Expresó que confiaba y todavía confía en la ex mujer de Nisman, la jueza federal de San Isidro Sandra Arroyo Salgado.
Contó que el arma que le entregó a Nisman "era del año 60, sin mantenimiento, con fallas". Lagomarsino relató que conoció al ex agente Rodríguez por medio de su hermano, que era cliente de él, pero sostuvo que creía que el ex agente "era un policía de Aeronáutica" y no un espía.
Dijo que le enseñó la seguridad de la Bersa y que lo acompañó a tirar..