No me cabe la menor duda de que el Comandante en Jefe, como le siguen llamando sus conciudadanos, tejía esmeradamente en esos encuentros la tan necesaria Unidad que debe erigirse como bandera en Nuestra América para el logro de su definitiva soberanía e integración, y no volver a caer en las garras de Estados Unidos.
Fidel, desde que inició sus luchas por la independencia de la mayor de las Antillas, fue un constructor de la Unidad de los cubanos, lo que consiguió con su ejemplo cotidiano, su perseverancia e inteligencia, además de sus sus dotes especiales de pedagogo, estratega y táctico.
Sabía muy bien, inspirado en las ideas del Héroe Nacional de Cuba, José Martí y otros próceres de Latinoamérica, que la única manera de enfrentar y resistir los embates del cercano imperio de Washington era uniendo a los habitantes de la nación caribeña, y a los innumerables amigos de las causas justas en el mundo.
Inauguración de la exposición fotográfica Fidel Retrato Íntimo. Foto: Marcelino Vázquez/ ACN.
Por esa razón indispensable para edificar una revolución, la cubana vive y continúa siendo faro de Nuestra América, pese a que desde su triunfo, el 1 de enero de 1959, ha sido blanco de constantes agresiones de Estados Unidos, desde una guerra económica, comercial y financiera, que aún se mantiene ilegalmente, hasta invasiones y feroces campañas mediáticas.
De seguro muchos estamos convencidos que en su cumpleaños 91, el venidero 13 de agosto, Fidel sería inmensamente feliz si conociera la noticia del triunfo irreversible de la Unidad en la Patria Grande.
Claro que no se equivocan quienes expresan que te extrañamos imprescindible arquitecto de la unión de los pueblos. Por estos días difíciles de Nuestra América la estarías retejiendo con entereza en tus encuentros íntimos.
Inauguración de la exposición fotográfica Fidel Retrato Íntimo, de Alex Castro. Foto: Marcelino Vázquez/ ACN.
Inauguración de la exposición fotográfica Fidel Retrato Íntimo, de Alex Castro, en la Casa del Alba Cultural. Foto: Marcelino Vázquez/ ACN.