Opinión Fresas con Chocolate / Javier Opón
https://www.facebook.com/groups/782484798494441/
Las políticas culturales las hacen los poderosos y no los que realmente saben
“Desgraciadamente las políticas culturales las eligen las personas que tienen una posición económica bastante buena y un poder dentro de la cultura, lamentablemente no la elige la gente que tiene más conocimiento, y esa es la mayor tragedia de México”, aseguró Leticia Armijo, directora de ComuArte en su discurso pronunciado con motivo del XVIII Encuentro Iberoamericano de Mujeres en el Arte en marzo del 2014.
Viene esta lectura a mi recuerdos mientras reflexiono, sentado en mi butaca, sobre la participación del diputado Carlos Arturo Penagos Vargas en la tribuna del Congreso del Estado el pasado 4 de abril, en donde presentó un punto de acuerdo para “exhortar a las autoridades del municipio de Tuxtla Gutiérrez a constituir y actualizar como patrimonio de la ciudad los lugares, monumentos, edificios y tradiciones más representativos y emblemáticos con el propósito de preservar las raíces y cultura de los pueblos de nuestra ciudad, destinando recursos de su presupuesto anual para su protección, rescate, mantenimiento y conservación”.
Estas propuestas fueron hechas por “asociaciones organizadas civiles que tienen alta representatividad en nuestra ciudad capital”, según las propias palabras del diputado en franco desconocimiento del tema —tanto del Diputado como de las “asociaciones organizadas civiles”— del Reglamento de la Ley Federal sobre monumentos y zonas arqueológicas, artísticas e históricas vigente y que en su artículo noveno reza:
“Las declaratorias de monumentos artísticos e históricos pertenecientes a la Federación, Distrito Federal, Estados y Municipios, así como las declaratorias de zonas arqueológicas, artísticas e históricas, serán expedidas o revocadas por el Presidente de la República. En los demás casos la expedición o revocación se hará por el Secretario de Educación Pública.
”Las declaratorias de zonas arqueológicas, artísticas e históricas determinarán, específicamente, las características de éstas y, en su caso, las condiciones a que deberán sujetarse las construcciones que se hagan en dichas zonas. Las declaratorias o revocaciones a que se refiere este artículo se publicarán en el Diario Oficial de la Federación.
”Cuando se trate de monumentos se notificarán personalmente a los interesados y, en caso de inmuebles también a los colindantes. Cuando se ignore su domicilio, surtirá efectos de notificación personal una segunda publicación de la declaratoria o revocación en el Diario Oficial de la Federación. Además, se dará aviso al Registro Público de la Propiedad de la localidad y al Registro Público de Monumentos y Zonas competente, para su inscripción”.
En un desesperado arranque de campaña anticipada por parte del diputado Carlos Arturo Penagos Vargas, a quien últimamente hemos visto en las colonias de Tuxtla repartiendo medicamentos (mismos que hacen falta en el sistema de salud estatal), organizando piñatas, entre otros actos, hoy se sube a un tema que desconoce completamente como es la cultura, azuzado por esas “asociaciones organizadas civiles” que también desconocen del tema, mismo que no fue fundamentado y que de seguro se les ocurrió en una linda tarde de café entre amigos, así como se les ocurrió que los chiapanecos en general pueden leer cuatro libros al año, ¡y no sólo leerlos, sino además comprarlos!, lo que desde mi óptica, y con conocimiento del tema, veo difícil máxime que es Chiapas uno de los estados más pobres del país en donde cerca del 76% de la población vive en situación de pobreza y cerca del 36% en pobreza extrema. Así que dudo mucho que alguien tenga como prioridad la compra de libros, pero como ya citábamos desde el inicio de esta columna son las personas con posición económica y poder quienes proponen las políticas culturales, y no, quienes realmente saben.
Es por ello que ocurren disparates como estos, en una ciudad como Tuxtla en donde solo existen tres monumentos históricos legalmente reconocidos, mismos que se encuentran en el centro de la ciudad: la Catedral de San Marcos, la Ermita de San Jacinto y la iglesia del Calvario. Es necesario, desde luego, proteger y conservar algunos de los pocos edificios que aún nos quedan, entre ellos el antiguo palacio municipal, hoy Museo de la Ciudad, la Fuente del Magueyito que se encuentra en el barrio Juy Juy, el balneario de Cerro Hueco al sur oriente de la ciudad, así como algunas casas particulares, mismas que conservan lo que conocemos como la arquitectura zoque: Empero, no es a mi parecer con exhortos y puntos de acuerdo como se logrará, y mucho menos, con placas que solo alaben al ego de los políticos actuales y la juniorcracia como se conseguirá. Es más que obvio que estos señores, igual que los políticos, viven en una burbuja que los aleja de la realidad de más de tres millones de chiapanecos.
En su desconocimiento, el diputado Carlos Penagos dice textualmente: “yo ponía el ejemplo hace unos ratos del Magueyito edificio del cual para muchos que tenemos cierta edad podemos tenerlo como referencia, pero no tiene la edad suficiente para ser reconocida por el INAH y en una decisión se puede quitar toda vía, el Magueyito es conocido por algunos de nosotros pero estoy seguro que para nuestros hijos no tiene esa importancia y la idea de esta iniciativa es hacer que tenga esa importancia en nuestra cultura”
En la ley de Monumentos Zonas Arqueológicas federal no pide como requisito que los edificios tengan cierta cantidad de años para ser declarados o reconocidos como monumentos históricos, o como patrimonio cultural; no es de competencia del H. Ayuntamiento de Tuxtla Gutiérrez declarar o reconocer dichos monumentos tangibles o intangibles, lo que denota un desconocimiento tanto del diputado como de las “asociaciones Organizadas Civiles” quienes ni si quiera se tomaron el tiempo de leer dicho reglamento, pero es bien sabido que no se le puede pedir peras al olmo ¿qué podíamos esperar de un diputado que confunde la gimnasia con la magnesia? Un diputado que promociona las anfetaminas y creo no lee ni un libro al año; es más que obvio que Carlos Penagos es un hombre de inexistente bagaje cultural, mismo que se notó durante su intervención en tribuna.
p.d. Queridos lectores les dejo la liga del “REGLAMENTO DE LA LEY FEDERAL SOBRE MONUMENTOS Y ZONAS ARQUEOLÓGICAS, ARTÍSTICOS E HISTÓRICOS” POR SIGUSTA CONSULTARLO