Roberta jacobson, jefa del departamento de estado para la América Latina
Rui Ferreira | Miami
En menos de 24 horas, el Gobierno de Estados Unidos ha rechazado dos veces una insinuación de Cuba de efectuar negociaciones que conduzcan a la liberación de Alan Gross, un contratista estadounidense condenado a 15 años de cárcel en La Habana. "El Gobierno cubano debe liberarlo enseguida y sin condiciones. La liberación no está sujeta a negociaciones", dijo en una rueda de prensa en Miami la subsecretaria para Latinoamérica, Roberta Jacobson.
El pasado jueves, la directora del Departamento de Estados Unidos del ministerio de Exteriores de Cuba, Josefina Vidal, reveló en una entrevista a la cadena CNN que su país está dispuesto a efectuar conversaciones con Washington para llegar a un arreglo en el caso de Gross. "Hemos hecho saber al Gobierno de Estados Unidos sobre nuestra disposición de tener un diálogo para resolver nuestros problemas mutuos. Estamos listos para mantener una negociación para encontrar una solución humanitaria para la situación del señor Gross", afirmó Vidal.
Sin embargo, reconoció que, de momento, el Gobierno cubano no está proponiendo el intercambio de Gross por los cinco cubanos que se encuentran presos en Estados Unidos, tras ser sentenciados por espionaje el año 2001, como se ha especulado en la prensa y medios políticos de los dos países. "No estamos adelantando una determinada forma. El Gobierno de Estados Unidos es responsable por la situación del señor Gross", dijo la funcionaria cubana.
Tras la entrevista, el portavoz del Departamento de Estado, Mark Toner, rechazó los términos de su propuesta de diálogo. "Nosotros rechazamos que esto sea una materia para negociar. Gross está preso sin justificación alguna, es un error y, de modo alguno está relacionado con la situación de los cinco cubanos. El Gobierno de Cuba no ha presentado una propuesta realista sobre la situación del señor Gross", dijo el portavoz, en una declaración escrita enviada a CNN.
Jacobson, que llegó a Miami este viernes para participar en una conferencia de un día organizada por Universidad de Miami sobre América Latina, no sólo rechazó una negociación sobre el tema sino que volvió a insistir en la idea de que Cuba haga un gesto unilateral para que Estados Unidos acceda a mejorar las relaciones bilaterales, profundamente deterioradas por el arresto de Gross.
Un cambio político necesario
Sin embargo, enfatizó que no es lo único que Estados Unidos vería con buenos ojos. "Hay más que eso, obviamente, (pero) no vemos pasos en el lado político. No vemos que los cubanos puedan ejercer su propia política y sus derechos civiles y esos son la clase de pasos que necesitaríamos ver para mejorar la relación en formar drástica", apuntó la funcionaria del Departamento de Estado. El jueves, Vidal rechazó liberar unilateralmente a Gross, aduciendo que "es un problema de Estados Unidos".
Gross fue arrestado en diciembre del 2009 en el aeropuerto de La Habana cuando pretendía abandonar la isla, y sentenciado en marzo de 2011 a 15 años de cárcel, acusado de introducir al país material informático, para crear una red de acceso a Internet para la disidencia interna cubana, al margen de la red oficial.
Pero Estados Unidos siempre ha dicho que el hombre, de 63 años, viajó a Cuba en cinco ocasiones para instalar una red de Internet para la pequeña comunidad judía de la isla comunista.
Preocupación por América Latina
En otro orden de cosas, Jacobson se quejó en un discurso aparte de que hay muchos países en Latinoamérica que llevaron a cabo transiciones democráticas claves para su vida nacional, pero se han apartado de los principios democráticos. "Es algo frustrante y notable", dijo, sin citar a ninguno en particular.
"Más allá de Cuba, estamos viendo indicios claros de una erosión en el respeto por la libertad de expresión en determinados países. Vale la pena destacar que la prensa libre regional jugó un rol esencial en las transiciones democráticas en la región en las últimas décadas", afirmó Jacobson.
Sin embargo, "nos preocupan todos los pasos que (posteriormente) se han dado en sentido contrario, tanto por actores gubernamentales como no gubernamentales. Estamos viendo un cada vez mayor acoso a la prensa con demandas judiciales y violencia contra periodistas", agregó la funcionaria estadounidense