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De: CUBA ETERNA (Mensaje original) |
Enviado: 01/07/2018 16:56 |
ORGULLO GAY 2018 EN CHUECA
Miles de personas sin control tomaron las tres plazas de Chueca. A un joven le rajaron el cuello y solo había diez agentes municipales desplegados. Oficialmente el Orgullo comienza el miércoles próximo, con el pregón de la «dragqueen» conocida como La Plexy y la presentación de los realizadores Javier Ambrossi y Javier Calvo, «los Javis», ya desde el viernes se vienen sucediendo conciertos y demás actividades en todo el centro de la ciudad, especialmente en la zona de Chueca y aledaños.
Después de la tempestad vendra la calma
Los policías, en el Orgullo Gay, desbordados:
«Cada tres minutos había una pelea o un robo» CARLOS HIDALGO- ABC Lo que se vivió la madrugada de ayer en el barrio de Chueca fue uno de los momentos más críticos en materia de seguridad ciudadana de los últimos tiempos para la Policía Municipal. Los poquísimos agentes allí desplegados se vieron literalmente desbordados ante la falta de efectivos y de planificación para el evento más multitudinario de todos los años en Madrid: el Orgullo Gay.
Robos, reyertas, botellones y hasta conatos de avalanchas dejaron en entredicho la planificación para un acontecimiento mundial que, además, este año tiene como telón de fondo el conflicto laboral de los 6.100 agentes del Cuerpo con sus responsables políticos, a cuenta del nuevo convenio, para el que no hay acuerdo alguno.
Aunque oficialmente el Orgullo comienza el miércoles próximo, con el pregón de la «dragqueen» conocida como La Plexy y la presentación de los realizadores Javier Ambrossi y Javier Calvo, «los Javis», ya desde el viernes se vienen sucediendo conciertos y demás actividades en todo el centro de la ciudad, especialmente en la zona de Chueca y aledaños.
Por eso, aunque el Ayuntamiento se escuda para explicar la escasez de agentes en que el evento aún no ha empezado, tanto el sindicato CSIT-Unión Profesional como la Asociación de Policía Municipal Unificada (APMU) denuncian lo que ayer era un mantra en todos los canales policiales: no hay gente para tantísima carga de trabajo. Diversos mandos policiales confirmaron ayer a ABC que casi nadie se ha querido apuntar a los servicios extraordinarios de manera voluntaria, principalmente en protesta por la falta de un convenio digno; y la orden de levantar descansos solo se ha realizado para los días 6 y 7 de julio, para cuando se necesitan alrededor de 600 uniformados para cubrir el servicio de la manifestación y la cabalgata del fin de semana próximo, el de mayor calado.
Alerta 4 terrorista Aun así, el concejal del ramo, Javier Barbero, y la propia alcaldesa,Manuela Carmena, vienen insistiendo desde hace semanas en que la seguridad está garantizada. Este primer fin de semana del Orgullo Gay ha demostrado que no llevan razón. Y todavía queda una semana más de celebración, la más multitudinaria y en plena alerta 4 por peligro de atentado terrorista, el segundo escalón de mayor riesgo.
La plaza de Chueca, a las doce y media de la noche, era un hervidero de gente bebiendo alcohol, tirada en el suelo a sus anchas y «lateros» campando con total impunidad. Lo mismo ocurría en la mayor de esa área, la de Pedro Zerolo. Apenas cinco patrullas, diez policías, cubrían el barrio. Estaban desbordados. «Los comunicados a la emisora no paraban de llegar. Lo peor fue cuando empezamos a ser requeridos en la plaza del Rey y en la de Chueca por reyertas. Cada tres minutos se acercaba alguien denunciando que le habían robado, le habían pegado», explica a este periódico uno de los municipales.
Otro cuenta cómo «se les caía la cara de vergüenza» a sus compañeros allí desplegados «porque no podían hacer nada por los ciudadanos», que se quejaban: «Eran más de 3.000 personas y comenzaron a producirse conatos de avalanchas. El mando al cargo confirmó que había exceso de aforo en la plaza del Rey, pero resultaba muy complicado establecer un cordón para evitar que entrara más gente, porque no había personal».
Drogas y alcohol «No éramos patrullas suficientes para intervenir en la plaza ni teníamos los medios apropiados. Además, existía un enorme ruido, debido a los altavoces instalados, que no nos dejaba actuar correctamente. A ello hay que sumar la cantidad de gente borracha que había y muchos que también estaban consumiendo otras sustancias», añade otro policía a ABC.
Se intentó llamar a la Unidad de Apoyo a la Seguridad (UAS), un sucedáneo de los antiguos «antidisturbios» del Cuerpo, pero estaban ocupados en los conciertos que se llevaban ca cabo en Madrid, entre ellos el de Operación Triunfo, en el Bernabéu, y Guns N’Roses, en la Caja Mágica. Se barajó la posibilidad de solicitar ayuda a las UIPdel Cuerpo Nacional de Policía.
Y entonces llegó el momento más grave. A las 3.47 horas, se recibe el aviso de que hay un chaval en la calle del Barquillo con la de las Infantas tirado en el suelo y sangrando. Le han rajado el cuello, justo debajo de una oreja. El comunicante está muy nervioso, pero aún más su compañera, que sufre una crisis de ansiedad por lo que acaba de ver, hasta el punto de que tienen que asistirla los psicólogos.
Es tal la marabunta de gente y estaba el problema añadido de que medio barrio sigue en obras y con las calles levantadas, que el Samur tiene probemas para acceder al lugar del suceso y tiene que entrar desde Gran Vía por Barquillo en sentido contrario. El muchacho, al que también le habían dado una paliza, es estabilizado por los saitarios y trasladado en una UVI móvil y en estado grave, hasta el Hospital Gregorio Marañón.
«Cuerpo militarizado» Desde el sindicato CSIT-Unión Profesional manifestaron su indignación por tanto descontrol: «La situación que están viviendo los compañeros de falta de conciliación familiar y de descanso nos preocupa. El Ayuntamiento parece que no es consciente e, incluso así, continúa con esas imposiciones. Esto cada vez más parece un Cuerpo militarizado».
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El motivo de los incidentes en
Chueca este fin de semana antes de las fiestas del Orgullo LGTB
Foto del Barrio Chueca, tomada de la web Shangay
El fin de semana previo al Orgullo fue un caos en Chueca. Debido a la falta de agentes –denunciada por la propia la policía–, ha concluido con un joven herido leve, robos y peleas. ¿El motivo? La confusión de mucha gente que pensaba que las fiestas eran el fin de semana pasado, y no que empezaban este miércoles 4, con la lectura del pregón.
La manifestación estatal es la que marca el calendario de las fiestas, y esta se realiza siempre el primer sábado de julio. Este año, el hecho de que el más cercano al 28 de junio (Día del Orgullo LGTBI) fuera sábado 30 de junio hizo que mucha gente creyera que el pasado fin de semana era ya el festivo.
Por ello, miles de personas se acercaron al barrio gay pensando que las fiestas estaban ya en su apogeo, y se encontraron con que era un fin de semana normal, con los horarios de bares habituales para esos días. Por eso se formaron botellones en las plazas, e intervino la policía.
Al parecer, unas 2.000 personas estaban distribuidas entre las principales plazas de Chueca, y tan solo había 4 o 6 efectivos policiales. Sindicatos de la policía aseguran que “hemos llegado a una situación crítica en la que ya no solo está en juego la seguridad del ciudadano, sino que empieza a estar en juego la propia integridad de los agentes que están realizando estos servicios con una merma numérica importante sobre la idónea planificación de este tipo de servicios”.
A su vez, el Ayuntamiento de Madrid trata estos incidentes como aislados, y afirma que la falta de seguridad no se puede generalizar. El dispositivo especial de seguridad está previsto desde el próximo miércoles, con la lectura del pregón de inicio de las fiestas del MADO.
A esta confusión se le sumó que este viernes tuvieron lugar varios macroeventos en la capital: el concierto de Operación Triunfo en el Santiago Bernabeú; el Festival Download en la Caja Mágica; Pablo Alborán en el Wizink Center… Debido a la magnitud de estos eventos, la Unidad de Apoyo a la seguridad no pudo reforzar a los policías ya que se encontraban en otros eventos.
Los agentes aseguraron que cada tres minutos se les acercaba alguna persona para quejarse de que le habían robado o pegado.“A los compañeros se les caía la cara de vergüenza porque no podían hacer nada”, recriminaban los agentes de seguridad.
Los representantes sindicales de los agentes se quejan de la complicada situación que están pasando y del conflicto con el ayuntamiento. Desde el consistorio, un portavoz ha insistido en que no se instrumentalicen “casos aislados que no reflejan la realidad de la eficacia de los dispositivos y la normalidad que ha vivido esa noche la ciudad”. Javier Barbero, concejal de seguridad, confía en la Policía Municipal y su profesionalidad en los próximos días, y garantiza la seguridad durante el MADO.
ÁNGEL RUBIO- 2018
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