Cuba publica reglas para nuevos trabajadores independientes
Por JUAN O. TAMAYO / El Nuevo Herald
Desde los carpinteros hasta las cartománticas, Cuba ha revelado los primeros detalles de una amplia expansión de la actividad de libre mercado que espera ayude a rescatar al sistema comunista de una crisis económica.
A partir de octubre, se le permitirá a los cubanos trabajar por cuenta propia en 178 categorías, y en 83 podrán por primera vez contratar a empleados que no son familiares, informó el viernes el diario oficial Granma.
El Banco Central considera ofrecer créditos a los llamados "cuentapropistas', agregó Granma, señalando que esto podría permitir a las microempresas crecer más allá de pequeños negocios administrados por particulares.
Ampliar las actividades de libre empresa representa el esfuerzo más significativo hasta el momento del gobernante cubano Raúl Castro para aliviar la crisis económica a través de recortes en los enormes subsidios estatales en una isla en que el gobierno controla el 95 por ciento de la economía.
Cuba anunció la semana pasada que despedirá a 500,000 trabajadores estatales para finales de marzo y que espera que la mayoría de ellos pase a ser cuentapropistas. Su anémico sector privado tiene actualmente entre 600,000 y 800,000 puestos de trabajo.
En una información de tres páginas, Granma insistió en que los cambios están concebidos para "defender, mantener y continuar perfeccionando el socialismo, no destruirlo. Por esos caminos sigue desandando nuestra Cuba'.
Pero el periódico agregó que las reformas permitirán que el gobierno "se sacuda una buena parte de la carga de subsidios excesivos, mientras deja en manos no estatales ofertas que durante años asumió a pesar de la difícil coyuntura económica'.
Los cambios también buscan "alejarnos de aquellas concepciones que condenaron el trabajo por cuenta propia casi a la extinción y a estigmatizar' a esos trabajadores, añadió Granma, refiriéndose al autoempleo permitido durante la crisis en la década de 1990, que luego fue severamente restringido.
"Este es un claro cambio en el tono, porque el autoempleo había sido legal y tolerado, pero considerado sin importancia', afirmó Phil Peters, analista sobre Cuba en el Instituto Lexington, con sede en los suburbios de Washington. "Es lo más cercano posible a una disculpa'.
Sin embargo, la economía estilo comunista de Cuba es tan defectuosa que las reformas ‘‘son una curita para una cortada de 12 pulgadas', comentó Andy Gómez, investigador del Instituto de Estudios Cubanos y Cubanoamericanos en la Universidad de Miami.
"Hasta que el gobierno no implemente políticas para atraer y proteger la inversión extranjera, estas medidas pueden aliviar algunos de los asuntos inmediatos, pero no los problemas económicos a largo plazo', agregó.
Granma, la voz oficial del Partido Comunista, destacó que basó el reportaje en consultas con funcionarios en los Ministerios de Economía y Planificación, Finanzas y Precios, y Trabajo y Seguridad Social.
Las reformas permitirán el autoempleo en 178 categorías, agregó, de las cuales 83 podrán contratar empleados que no son parientes o viven con el titular de la licencia.
Entre las 178 categorías se cuentan oficios de la construcción y reparación de equipos, choferes de camiones y autobuses, costureras y tapizadores. También entrenadores de animales, restauradores de arte, payasos para fiestas, cartománticas y una categoría no explicada de "dandy'.
Casi todos esos empleos se legalizaron en la década de 1990, aunque durante años no se emitieron nuevas licencias para 29 categorías. Los empleos que podrían volver a abrirse incluyen los de fabricantes de vinos, hojalateros, floristas y entrenadores deportivos excepto en artes marciales, destacó Granma.
Nueve categorías permanecerán restringidas por algún tiempo debido a que no hay un mercado legal para comprar los materiales requeridos, como soldadores, talleres de chapa y pintura para vehículos, y fabricantes de jabones, agregó el periódico.
Siete nuevas categorías incluyen tutores privados (pero no para maestros empleados), trabajos agrícolas eventuales, asistentes de baños públicos y vendedores de productos agrícolas en quioscos a lo largo de las carreteras.
Las licencias para autoempleo no se restringirán más a los retirados y a los que tienen un empleo regular, agregó Granma, y se le permitirá a los cubanos tener licencias para más de una categoría.
Los cubanos que viven temporalmente en el exterior (pero aparentemente no los que dejaron permanentemente el país) podrán nombrar representantes para administrar la renta de sus casas y vehículos, amplió el diario.
Granma también destacó que a los restaurantes administrados por una familia, conocidos como "paladares', se les permitirá ampliarse de 12 a 20 sillas y vender carnes y mariscos, productos previamente prohibidos.
Los arrendamientos de viviendas también se ampliarán al eliminar "añejas prohibiciones tras las que se lía un entramado bien visible de ilegalidades', indicó el periódico.
Granma no dio detalles sobre los pagos de impuestos, tarifas y seguridad social que se requerirán, pero destacó: "Que aporte más quien más reciba, es el principio del nuevo régimen tributario'.
Se espera que los nuevos cambios traigan a la luz al menos parte de la enorme economía subterránea de Cuba, que incluye muchas actividades ilegales como tutorías.
Muchos de esos trabajos dependen de materiales robados de los almacenes estatales (ejemplo, plomería, soldadura y construcción) y los que trabajan de forma ilegal se quejan de que los impuestos, las tarifas y las regulaciones consumirían sus ganancias.
El salario promedio en Cuba es de $20 mensuales, aunque el gobierno presume de que ofrece servicios de educación y salud gratis, y subsidia considerablemente los productos alimenticios racionados que cubren unos 10 días al mes.
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